REPORTAJE
Truchas del Pirineo para todo el mundo
¿Quién puede pensar que unas huevas de trucha criadas en el Pirineo sean consumidas en Irán? Pues eso es lo que ocurre en la Piscifactoría Los Rigales de Villanúa. Unas instalaciones propiedad de la empresa Genética y Ovas, que se dedica a la reproducción y venta de huevas de trucha, que son el mayor productor europeo de huevas de trucha arco iris y el segundo, a nivel mundial.
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FOTO: Ana Isabel (en primer término), con un compañero en las instalaciones.
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La actual jefa de la piscifactoría, Ana Isabel (Anabel) Acín, recuerda los orígenes de la factoría: “Se remonta a la década de los 60, aproximadamente, y en un principio se dedicaba al engorde de trucha para su venta al consumo”.
En aquel entonces lo que hoy son Los Rigales eran dos plantas totalmente independientes, con distintos propietarios. Así permaneció hasta que a principios de los 90 Genética y Ovas compró ambas factorías y las unificó, dedicándolas, exclusivamente, a la reproducción y venta de huevas de trucha arcoíris.
La planta consta de 11.000 metros cuadrados y en ella trabajan 4 personas. Los terrenos son Monte Público de Villanúa que el ayuntamiento ha cedido a la empresa. La mayor parte del terreno está ocupado por las piscinas donde se crían unas truchas que llaman la atención por su gran tamaño. “Las truchas que se dedican a la reproducción son de mayor tamaño que las de venta al consumo, las más grandes pueden alcanzar los 4 ó 5 kilogramos de peso”, explica Anabel.
Estos ejemplares además requieren unas condiciones específicas para su cría. “Las condiciones que se requieren para la reproducción son mucho más delicadas que las del engorde; la calidad y, sobre todo, la temperatura del agua son fundamentales”, apunta Acín. Dos condiciones que sí se encuentran en el río Aragón, a su paso por Villanúa y que son lo que motivaron la llegada de Genética y Ovas a este emplazamiento. “Es difícil encontrar lugares que cumplan los requisitos necesarios para poder desarrollar esta actividad”.
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FOTO:Muestra de huevas que se conserva de cada lote.
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Esa complejidad se traduce en una escasa existencia de piscifactorías de reproducción y venta de huevas en nuestro país. “En España sólo hay tres plantas que nos dedicamos a esto y las tres somos del mismo grupo, OVAPISCIS”. Son el mayor productor europeo de huevas de trucha arcoíris y el segundo mundial. Su producción anual es de unos 250 millones de huevas -las tres plantas juntas-, y Genética y Ovas aporta 100 millones anuales, exportando a países como Italia, Polonia, Alemania, Ecuador y, “últimamente también estamos llegando a Irán”, comenta Anabel.
Esto es posible porque en Los Rigales se producen huevas todo el año. “Sometemos a las truchas a diferentes horarios de luz para “engañarlas”, por eso están a cubierto, y que desoven en la fecha que nos interesa”, explica Ana Isable Acín. Con este manejo han pasado de una producción inicial de 40 millones de huevas al año a los 100 millones actuales y de vender íntegramente su producción en España a lograr que el mercado extranjero sea tan importante como el nacional en el volumen de ventas.
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FOTO:Dando de comer a las truchas.
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El reto futuro de la piscifactoría no es continuar incrementando esa cota de mercado. “Tratamos de mejorar la calidad manteniendo la producción”, comenta Acín. Y es que el grupo cuenta con la certificación ISO 9001 desde el año 2004, lo que demuestra la preocupación de sus responsables por avanzar por ese camino. De hecho, el riguroso sistema de control que realizan les permite conocer, en cualquier momento el origen y la evolución de todos los peces y de las puestas.
Y es que desde su nacimiento todos los lotes son identificados con un código alfanumérico que resume su historial reproductivo y se les elabora un croquis en el que se resume toda la trazabilidad. Además, de cada lote enviado se conserva una muestra de los huevos con el fin de, “controlar su evolución y realizar las tareas de seguimiento”. Cuidados todos ellos que buscar mimar al producto estrella del río Aragón.
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