La incorporación de Ordesa en esta Red supone un paso más para las tareas que lleva a cabo la Unidad de Investigación del Parque Nacional oscense, desde la que se llevan a cabo distintos estudios de la ecología y biodiversidad del espacio protegido y su evolución. Ahora, estas investigaciones se vincularán, por primera vez y gracias al LTER, a las que realiza el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE), entre otras instituciones.
Porque la ventaja de pasar a formar parte de esta Red, integrada en otras de ámbito europeo y mundial, es que se fomenta el intercambio de información y metodologías entre las instituciones implicadas, lo que permite mejorar la comprensión sobre la conservación de la biodiversidad y entender cómo funcionan y responden al cambio global los ecosistemas. Por ejemplo, para entender cómo están cambiando las especies, los hábitats y los paisajes a consecuencia del calentamiento global se requieren registros fiables obtenidos durante un largo periodo de tiempo y eso es lo que va a facilitar el LTER.
En el caso del español, la red está integrada por otros cuatro parques nacionales más, Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, Sierra Nevada, Doñana y las Islas Atlánticas; y otros espacios protegidos, de Galicia y Cataluña, principalmente, donde se realizan estudios ecológicos. Ordesa podrá intercambiar, a partir de ahora, datos y resultados con todos estos espacios.
La candidatura del parque nacional altoaragonés para pasar a formar parte de esta red de investigación fue presentada, conjuntamente, por el departamento de Medio Ambiente y el Instituto Pirenaico de Ecología, con la intención de fomentar la investigación que se realiza dentro del Parque.
El ejemplo de Aigüestortes
El otro parque nacional del Pirineo, Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, está integrado en el LTER-España desde su creación, en el año 2008, a través de su propio nodo, denominado LTER-Aigüestortes. En él están implicadas entidades científicas y universitarias como el Consejo Superior de Investigaciones Cintíficas, a través del Observatorio Limnológico de los Pirineos del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (LOOP-CEAB), el Instituto Catalán de Ciencias del Clima (IC3) o el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), además de las universidades de Barcelona y la Autónoma, con los departamentos de Biología Vegetal y Ecología y el Centro de Investigación de Alta Montaña (CRAM), por parte de la UB, y los de Geografía y de Prehistória, de la UAB.
Todos ellos, efectúan investigaciones en el parque, centrando las mismas en seis áreas: climatología, flujos de CO2 (seguimiento de la concentración de CO2 en el aire), evaluar las entradas atmosféricas de nutrientes y contaminantes en las aguas del parque (tanto precipitación atmosférica como en las aguas superficiales), con un interés particular en el aumento de los niveles de nitrógeno reactivo y elementos traza; reconstrucción de los cambios ambientales pasados, cambios en las tendencias poblacionales y los cambios fenológicos, dedicada a estudiar las relaciones entre los factores climáticos y los manifestaciones estacionales o periódicas en los ciclos de vida de los organismos.