Así, la población de osos pardos en la cordillera pirenaica alcanza ya la cifra de 20 ó 25 ejemplares, por la totalidad del macizo. Una cifra algo más esperanzadora que los 15-18, que se estimaban que anteriormente poblaban el Pirineo. A los 4 oseznos nacidos este invierno hay que sumar los cuatro que ha tenido Hvala, en dos camadas distintas, Pollen y Bambou en 2007, y Nhèu y Noissette, en 2009.
Según informa la Generalitat, en las últimas semanas el departamento de de Medio Ambiente ha realizado observaciones y grabaciones de la última osa localizada jugando con los pequeños osos en el valle de Àneu, a través de sistemas automáticos de fotografía. Además, para poder identificar genéticamente a los oseznos, se han recogido muestras de pelos de los pequeños.
Los rastros de la hembra y sus dos cachorros se localizaron a mediados de julio en la Val d’Aran, en unos ventisqueros de nieve. Se detectaron huellas y ratros de deslizamiento de los osos pequeños sobre la nieve.
La segunda hembra, con dos oseznos también, se localizó en el mes de junio. Un grupo de excursionistas avistó a la hembra con los dos pequeños osos en el departamento de Ariége (Francia). Al parecer, desde allí la hembra pasó al valle de Àneu, donde a mediados del pasado julio fue fotografiada por los equipos de seguimiento mientras jugaba con sus cachorros dentro del Parque Natural del Alto Pirineo. Los expertos estiman que esta hembra puede ser Caramelles o una de sus descendientes.