Los trabajos en estos últimos tres tramos están paralizados y las adjudicatarias sólo recogen material. Desde muy distintas instancias políticas y sociales del Alto Aragón, se pide ya la dimisión del oscense, el secretario de Estado para Infraestructuras, Víctor Morlán.
El Ministerio de Fomento comunicó la semana pasada a las empresas adjudicatarias de todos los tramos de la autovía Pamplona-Jaca la rescisión de sus contratos y la consiguiente paralización “sine die” de este importante eje carretero. Se rescieron los contratos de los tramos Congosto del Isuela-Arguis, Arguis-Monrepós y Jaca-Santa Cilia, todos ellos en marcha y a pleno rendimiento. La paralización supondrá el despido de al menos 1.500 trabajadores.
Solo se salvan de la quema el tramo Jaca-Sabiñánigo y los distintos tramos de la autovia Huesca-Lleida, que está previsto se inauguren antes de que acabe el año. La Diputación Foral de Navarra, por su parte, está previsto finalice su parte de la autovía en este mismo año. De la Pamplona-Jaca el único tramo que se construirá entre 2010 y 2011 será el de límite con Navarra-Tiermas. Las empresas afectadas son, entre otras FCC, Acciona Infraestructuras y la UTE Begar. Las “heridas” del paisaje en el Monrepós quedarán abiertas hasta no se sabe cuándo y está por ver cómo se realiza el afianzamiento y mantenimiento de túneles, puentes y demás elementos hasta que se reinicien las obras.
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