Estos datos se recogen en el informe de Ocupación Hotelera del Instituto Nacional de Estadística (INE), con referencia al mes de abril. En él se puede apreciar que el Pirineo oscense es uno de los destinos preferidos en el señalado periodo, pero, al contrario de lo que sucede en el conjunto del país, la tendencia de la provincia oscense, en cuanto a ocupación hotelera, es a la baja. Algo que podría resultar preocupante si se tiene en cuenta que el principio de mes coincidió con Semana Santa, época de gran afluencia al Pirineo.
Comparando las cifras con las de abril del pasado año, el territorio oscense ha perdido un 6% en el número de viajeros y un 4,5% en cuanto a pernoctaciones. Aún así, los datos de las comarcas pirenaicas son buenos, siendo la más beneficiada La Jacetania, que ha registrado más de 11.000 pernoctaciones, de las 36.623 que se han concentrado en todo el Pirineo oscense.
También cabe destacar el buen comportamiento que ha habido en el Alto Gállego. La comarca registró 9.314 pernoctaciones y es la única que ha crecido en cuanto a índice de ocupación hotelera. En el año 2009, la media fue de 27,22% y este año ha llegado al 37%. Pero además, ese crecimiento se ha notado tanto en la ocupación de fin de semana como en la de entre semana.
Otro dato a tener en cuenta del informe es la procedencia de los turistas. En su mayoría, el Pirineo recibe visitantes nacionales, siendo los más numerosos los aragoneses, catalanes, madrileños y vascos.
En cuanto al turismo de extranjeros cabe señalar el notable descenso que se ha registrado en este tipo de visitantes. Del año pasado a este se ha reducido la cifra en un 15%.