De momento todo es un anuncio de Jouenno, ya que no se ha concretado nada acerca de las liberaciones, ni de cuántos osos estaríamos hablando, ni de en qué zonas se realizarían las sueltas, ni de en qué época. Pero, lo que sí está claro es que el Gobierno de París considera que la actual población de oso pardo del Pirineo, entre 17 y 20 ejemplares, no es suficiente para garantizar la supervivencia de esta especie en la cordillera, algo a lo que Bruselas obliga a través de la directiva 92/43, que regula los hábitats de la fauna y la flora europeas.
Además, cabe recordar que el último programa LIFE para la conservación del oso en los Pirineos finalizó el pasado diciembre y que Francia debe renovarlo, si quiere que tenga continuidad hasta el año 2013. De ahí, que los franceses se planteen una tercera reintroducción de osos, tras las acometidas en 1996-97 y 2006.
Ante esta posibilidad, no sólo se han movilizado los colectivos contrarios franceses, principalmente ganaderos y cazadores. En España también está habiendo posiciones encontradas. Por un lado, diversas organizaciones ecologistas ha solicitado permiso para celebrar una manifestación de apoyo al oso en la villa de Ansó, este mismo mes de marzo. Y por otro está el “desamparo” que el valle de Arán ha manifestado sentir tras conocer esta posibilidad.
Sobre ello, cabe destacar que ya en 2008, el Conselh Generau d’Aran aprobó una moción de rechazo a nuevas liberaciones de osos y solicitando el incremento de sistemas de localización y control de estos animales, todo ello motivado por el suceso vivido en este valle entre un cazador y la osa Hvala. Por ello, ante la posibilidad de que haya un tercer plan de reintroducción, el Conselh aranés reconoce que, “nos hemos resignada”, entre otras cuestiones porque, “todas las instituciones de alto nivel apoyan su reintroducción”.