La consecución de la celebración de los Sky Games ha sido muy bien recibida por todos los alcaldes de los pueblos que forman la agrupación, 10 pertenecientes a la provincia de Huesca y 4, a Lérida, ya que lo ven como una oportunidad única para lograr los objetivos con los que se creó la agrupación, frenar la apremiante despoblación que tiene la zona y contribuir a su promoción y a su desarrollo.
Por ello, mientras se celebren los juegos se quiere desarrollar, de forma paralela, un importante programa de actividades para mostrar el potencial turístico, cultural, lúdico y deportivo que tiene la zona.
No en vano los pueblos incluidos en la Ribagorza Románica son, por parte de la provincia oscense, Arén-Areny, Bonansa, Isábena, Laspaúles, Montanui, Pont de Montanyana, Sopeira, Torre La Ribera, Valle de Lierp y Veracruz, y, por parte de las tierras leridanas, Pont de Suert, Vilaller, Vall de Boí y la Terreta de Tremp. Un bello territorio que además cumple los requisitos exigidos por la Federación Internacional de Skyrunning, como es que las competiciones deben celebrarse en montañas de más de 2.000 metros.
Los Sky Games incluyen la celebración, durante cinco días, de al menos 5 competiciones obligatorias: el sky race o el sky maratón, una carrera de resistencia con una distancia de entre 21 y 42 kilómetros y una subida acumulada de, como mínimo, 2.000 metros; el kilómetro vertical, carrera de ascenso con un desnivel acumulado de subida de 1.000 metros; el Sky bike, que es un duatlón de alta montaña; el sky speed, carrera de velocidad con relevos de cuatro corredores; y la sky raid, que es una carrera de relevos de distintas modalidades.
Italia y Andorra han sido los países que han acogido las ediciones anteriores del Sky Games, siendo las Dolomitas italianas la última sede. Entonces se reunieron casi un millar de deportistas de 20 países. Y algo así es lo que espera recibir esta zona pirenaica que ha demostrado que lejos de las pugnas que mantienen sus capitales autonómicas, Zaragoza y Barcelona, por albergar los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, si, “hay una buena colaboración, todo es posible”, señala el acalde de Torrelarribera, José Franch.
Y eso es, precisamente, lo que quieren trasladar a la opinión pública. El alcalde de Sopeira, José María Ariño, ponía el acento en que “los valles se unen para darse a conocer”, mientras que el munícipe de Vilaller, Jaume Monsó, tenía claro que la consecución de los juegos ha sido posible gracias a, “la unión de esfuerzos entre Aragón y Cataluña”.