La organización se mostraba satisfecha de la respuesta y repercusión obtenida, ya que además de agricultores, ganaderos y cazadores franceses y aragoneses -entre estos últimos se encontraba el presidente de la Asociación de Ganaderos del Valle de Broto, José Antonio Dueso - la protesta contó también con representantes del valle de Arán, de Navarra y del País Vasco, entre otros.
Sin embargo, para los ecologistas y defensores de la convivencia del oso y el hombre la manifestación fue un fracaso, ya que “se anunciaba la movilización de entre 14 y 15.000 personas y finalmente se reunieron 2.000”, señalan desde las agrupaciones Ferus, Pays de l’Ours y Adet. Esto demuestra, según estos colectivos, que “los Pirineos no se oponen a la presencia del oso”.
La protesta partió del recinto ferial de Tarbes donde se estaba celebrando el Salón de la Agricultura. Los manifestantes reclaman la paralización inmediata del plan de reintroducción del oso pardo que el Gobierno francés puso en marcha en el año 2006 para reforzar la población de esta especie amenazada en el Pirineo, con múltiples lemas, carteles y pancartas.
Además, y ante la posibilidad de nuevas reintroducciones -recientemente el ministerio de Ecología francés ha considero que la actual población, de entre 17 y 20 ejemplares, no es suficiente para garantizar la supervivencia de esta especie-, los manifestantes argumentaron que “la convivencia entre el hombre y el oso es imposible”.
Es más, para los agricultores, ganaderos y cazadores el plan de reintroducción es “un proceso caro y que no ha funcionado”, además de no haber logrado un consenso social sobre el oso. Los aragoneses de UAGA y ASAJA, consideran que es un plan artificial y que afecta al modelo de producción de la ganadería de montaña, “provista de unos altísimos valores medioambientales que garantizan la biodiversidad y la limpieza de montes", apuntó el secretario provincial de UAGA, David Solano.
Para este representante sindical, “estamos hablando de una situación completamente diferente de la que se realizaría con los osos autóctonos. El problema no sólo se centra en los ataques sino también en el coste económico que supone evitar los mismos. Por este motivo, habría que evitar que dentro de unos años se realice un plan de la reintroducción de la ganadería en el Pirineo". La réplica a esta protesta será el próximo 28 de marzo en Ansó, donde Los Verdes han convocado una manifestación a favor del oso y de su mantenimiento en el Pirineo.