Una vez trascurridos los dos meses, el Gobierno de Aragón estudiará las alegaciones recibidas y deberá analizar también los informes que ha de remitir distintos organismos públicos, el Ministerio de Fomento, Dirección General de Carreteras y Dirección General de Transportes del Departamento de Obras Públicas; Dirección General de Energía y Minas y Dirección General de Turismo del Departamento de Industria, Comercio y Turismo; Dirección General de Patrimonio Cultural del Departamento de Educación; Dirección General de Interior del Departamento de Política Territorial, Justicia e Interior del GA; Departamento de Medio Ambiente del GA, Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, Confederación Hidrográfica del Ebro y el Instituto Aragonés del Agua.
La aprobación definitiva de la ampliación de Cerler, se realizará cuando el proyecto reciba la autorización definitiva del departamento de Medio Ambiente. Cabe recordar que la ampliación requerirá una inversión de unos 400 millones de euros y que duplicará la actual capacidad de Cerler, convirtiéndola, con 31 remontes y 84 kilómetros que se añadirán a los actuales, en el mayor dominio esquiable de España. La ampliación afectará al valle de Castanesa, pero también a los de Ardonés, Aneto, Isábena y Urmella.
Con ello el grupo Aramón, propietario de la estación, espera ganar entre 425.000 y 500.000 esquiadores anuales, triplicando la actual afluencia del centro invernal, que se de unas 275.000 personas. Según las previsiones del grupo, la mayoría de los esquiadores accederían al centro por la telecabina que proyectada en el valle de Baliera o por la nueva entrada que se prevé crear en Aneto. El resto, aproximadamente 50.000, lo harán por la vía actual de Benasque.
Criterios de la mesa
Precisamente, la exposición a información pública de la ampliación de Cerler se ha producido la misma semana en que la Mesa de la Montaña ha presentado los 15 criterios que han de cumplir los proyectos relacionados con la nieve que se vayan a desarrollar en Aragón. En líneas generales, los criterios son los siguientes: Lograr la máxima adaptación del esquí a la morfología de las montañas minimizando las afecciones, garantizar la participación de la población local en la toma de decisiones y fomentar el desarrollo endógeno y la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones del entorno, fomentar el desarrollo endógeno y la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones del entorno, explicar los proyectos de una forma transparente y tener en cuenta los distintos escenarios del cambio climático y sus efectos.
También se incluyen la necesidad de garantizar la reversibilidad de las diversas instalaciones contempladas, debe primarse la calidad en la gestión, diseño y promoción del modelo de esquí; se ha de garantizar la reinversión de los beneficios en mejoras del proyecto y de la zona, se deberá favorecer el asentamiento de la población con la creación de empleo y fijación de servicios básicos y se deberá dar la máxima información para valorar la idoneidad de los proyectos y planificación de los proyectos.
Se apuesta por compatibilizar la intervención relacionada con la nieve con los usos agroganaderos, se debe respetar en cualquier actuación urbanística el paisaje urbano, ejecutándose en el entorno de los núcleos existentes y priorizando el uso hotelero frente al residencial. Se debe respetar la legislación medioambiental, se ha de desarrollar un plan de transporte y movilidad para el entorno de la estación de esquí y se debe difundir el Estudio de Impacto Ambiental.