Última actualización 20 Octubre, 2010 12:03 h.

El glaciar del Infierno crece por primera vez en 10 años

Por primera vez en los últimos 10 años, el glaciar del Infierno, en el valle de Tena, ha progresado. La sección central de esta masa helada, uno de los últimos fenómenos glaciares que queda en el Pirineo meridional, lleva, como el resto de glaciares, una década en constante retroceso. Pero este verano ha crecido y en estos momentos presenta un aspecto saludable, que se ha visto favorecido con la llegada de nieve fresca en los últimos días.

Septiebre de 2009
Septiembre de 2010

FOTO: Diferente estado del glaciar central del Infierno en los dos últimos septiembres. Imagen superior, septiembre de 2009. Inferior, año 2010. (DAA)

Aunque este progreso puede ser un hecho aislado y puntual, la noticia se ha recibido con cierta alegría entre los expertos, ya que rompe la tendencia de constante retroceso, con alguna intermitencia mínima, que ha registrado el glaciar en la última década y tal y como lo demuestran los estudios de seguimiento que vienen realizan sobre este glaciar un grupo de glaciólogos aragoneses y navarros.

En estos momentos y según el testimonio del geólogo y profesor de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Cuchí, que recoge el Diario del Alto Aragón, el glaciar central del Infierno cuenta con, “una capa espesa de nieve dura, de unos cuatro metros de espesor, sobre el hielo preexistente, y sobre ella está ya cayendo nieve fresca”. Las imágenes aportadas de los dos últimos septiembres (que acompañan a este artículo) demuestran la notable diferencia  que presenta la masa helada en tan sólo un año.

Según Cuchí, el fenómeno puede ser puntual debido a las condiciones climáticas de este año. El invierno 2009-2010 fue abundante en nieves  y este verano se han mantenido neveros en la cara sur del Pirineo, además los temporales de las últimas semanas ha dejado nieve por encima de los 2.500 metros, que ha depositado nieve fresca sobre los neveros, facilitando su conservación. A pesar de esto, para el geólogo la noticia es, cuanto menos, “un respiro para este fenómeno singular que son los últimos glaciares del Pirineo meridional".

Análisis en el geoparque
Precisamente, los glaciares, su estado y su futuro, es el tema que va a centrar el IV Seminario del Geoparque de Sobrarbe, que se va a celebrar en Boltaña del 22 al 24 de octubre. El curso, titulado “Glaciares: hielo, relieve y clima”, abordará con la ayuda de expertos en la materia diversos aspectos del glaciarismo, ya que en el espacio del Geoparque se encuentran algunos de los últimos reductos del glaciarismo más importantes del Pirineo, como son los glaciares de monte Perdido y Llardana. “Pero su situación meridional con respecto a Europa los sitúa en una condición ambiental límite, será el momento de reflexionar cómo la perspectiva actual del clima está afectando de manera determinante a su rápida desaparición”, indican en la presentación del seminario.

En este contexto, el curso acercará, de primera mano, la evolución y el estado actual de los glaciares, tanto a través de conferencias como con una exposición en la que colabora la Fototeca de Huesca, recordando que estas masas de hielo en la vertiente española de los Pirineos están protegidos por la figura de “Monumento Natural de los Glaciares Pirenaicos” y los que pertenecen al Bien Pirineos-Monte Perdido han sido declarados Patrimonio Mundial por la Unesco.