El plazo para reflexionar es por tanto de una semana, ya que en el encuentro del 2 de febrero se intentará cerrar un documento de mínimos, ya que el plazo establecido parar presentar el documento de contenidos de la futura ley de la montaña es finales de marzo. De momento, los puntos básicos se han reducido de 55 a 15, pero, según ha demostrado la última reunión, no están sirviendo para llegar a un consenso.
Los principales puntos de desacuerdo giran en torno al urbanismo y el esquí y la protección de los ecosistemas más frágiles de alta montaña, algo que actualmente no existe. El escollo reside en que para los representantes de entidades más relacionadas con el ecologismo, como pueden ser los miembros de la Plataforma en Defensa de la Montaña o del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE), deberían de tener un rango especial los ecosistemas ubicados por encima de los 2.000 metros, en el caso de los Pirineos, y sobre los 1.700, en el Sistema Ibérico, incluyendo las especies que estén integradas en los mismos.
Respecto a las urbanizaciones, los mismos colectivos desean desvincular la creación de estaciones de esquí con el desarrollo de macro proyectos urbanísticos. Apuestan por abrir centros invernales en aquellos lugares en los que vaya a suponer una redinamización de su economía, principalmente, sin que ello suponga que se vayan a construir urbanizaciones descontroladas a su alrededor.
Documento marco
El documento que en estos momentos se debate en la Mesa de la Montaña está compuesto de 15 puntos que, en definitiva, busca un objetivo, asentar población respetando el medio. Así, y de manera resumida, el documento marco estaría compuesto por las siguientes líneas:
- Lograr la máxima adaptación del esquí a la morfología de las montañas.
- Garantizar la participación de la población local en la toma de decisiones.
- Mejorar las condiciones de vida de las poblaciones del entorno, con iniciativas empresariales locales.
- Explicar de forma transparente la rentabilidad económica y social del proyecto.
- Estudiar los distintos escenarios del cambio climático y sus efectos.
- Garantizar la reversibilidad de las diversas instalaciones e infraestructuras.
- Garantizar la calidad en la gestión, diseño y promoción del modelo de esquí.
- Garantizar la reinversión de los beneficios en mejoras del proyecto y de la zona.
- Crear empleo y mejorar la accesibilidad a la vivienda.
- Contar con los proyectos con antelación suficiente a la adopción del resultado final, así como el estudio básico encargado por el Gobierno aragonés sobre dicho sector.
- Favorecer y asegurar la compatibilidad con los usos agroganaderos.
- Evitar urbanizaciones en altura, respetar el paisaje urbano y la arquitectura local.
- Respetar los distintos planes de recuperación o conservación de especies.
- Desarrollar un Plan de Transporte y Movilidad para el entorno de la estación.
- Garantizar el control de medidas correctoras y protectoras de cada estudio de impacto ambiental.