El tramo a remodelar es el que enlaza la N-260 con el Casco antiguo de Boltaña, concretamente a partir del acceso a la calle Samper. Se trata de un ramal sinuoso y con tramos de fuerte pendiente que se salvará con la incorporación de tres curvas de radios muy pequeños y varios muros de mampostería que servirá para estabilizar el vial y ganar espacio, ya que ese es uno de los problemas de la travesía, pero no el único.
Desde el departamento de Obras Públicas se considera que es una vía incómoda y peligrosa, para la circulación de vehículos y peatones, ya que, “tiene escasa anchura en varios tramos, arcenes de tierra, falta de iluminación, ausencia de aceras y falta de servicios en casi todo el acceso”, explican.
El tramo a remodelar será el comprendido entre el puente que da acceso a la calle Samper y hasta la plaza de España. Las actuaciones a desarrollar incluyen la mejora del firme, aunque Carreteras considera que se encuentra en un estado “aceptable”, y en la construcción de aceras y aparcamientos. Como complemento y aprovechando la actuación, se mejorarán las canalizaciones de agua potable, saneamiento, alumbrado público y telecomunicaciones
Las obras ensancharán la calzada, creando un ancho de 7 metros con una plataforma de 5 metros. En el tramo superior será necesario demoler y eliminar las aceras existentes para poder completar la anchura y eliminar la peligrosidad actual. Además, la actuación creará una nueva zona de aparcamiento, que se ubicará frente a los Juzgados y que servirá también para facilitar el acceso a este servicio.
La financiación, como ya hemos indicado, correrá a cargo del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Boltaña. El primero aportará 757.828 del millón de euros en que inicialmente se ha presupuestado la obra. El consistorio, 252.609 euros.