Estos detalles son los que la empresa San Victorián SL debe fijar y concretar ahora en el proyecto que ha de presentar a Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), para que el organismo pueda iniciar su tramitación, incluyendo la valoración y los impactos del mismo, ya que parte de la propuesta se plantea en las inmediaciones de Oncins, cerca del monasterio de San Victorián, y requiere una concesión de los caudales del manantial de Oncins, algo que ha generado la oposición de los pueblos y núcleos cercanos al mismo.
De hecho, la CHE ya ha recibido 9 quejas contra el proyecto, ya que, en general, los vecinos consideran que si se autoriza la concesión solicitada por la empresa San Victorián SL no se podrán llevar a cabo otros usos que, “se viene realizando en el municipio, absorbiendo todo el caudal y dejando sin abastecimiento para otros usos públicos y agropecuarios, que prevalecen sobre el industrial”, indicaban a principios de enero desde El Pueyo de Aragüás.
Cabe recordar, que los propietarios privados de San Victorián han solicitado a la CHE la concesión de 19.355 litros por segundo del manantial de Oncins para su uso industrial. En principio, ese caudal se destinaría a embotellar agua, bajo la marca Agua de San Victorián, en una planta que se construiría en las inmediaciones de Oncins, dentro del terreno perteneciente a la propiedad privada y fuera de la zona protegida.
Si esto sale adelante, los propietarios privados se plantean completarlo con la creación de una fábrica cervecera, pero en esta ocasión estaría ubicada en el polígono de Boltaña. En principio la distribución sería regional, en la zona de influencia a Boltaña, y posteriormente, en función de la demanda. En total se podrían generar 15 puestos de trabajo, según los promotores.