Por lo general, les estaciones y asociaciones turísticas del Pirineo oscense realizan un balance navideño dividido en tres etapas, la semana de Navidad, fin de año y reyes, siendo el balance bastante distinto en los tres periodos. En el primero, y debido a las adversas condiciones meteorológicas, la afluencia fue, “inferior a lo registrado el año anterior”, señalan desde las estaciones de esquí.
A partir de ese momento, la afluencia de turistas y esquiadores fue incrementándose de cara a Año Nuevo, siendo el punto álgido el día 2 de enero y continuando con esta tendencia hasta Reyes. Sin embargo, del 6 al 10 de enero, “la afluencia de esquiadores decreció debido al temporal de nieve instalado en la práctica totalidad del país”, señalan desde Astún y Candanchú, aunque la opinión es generalizada en el resto de las estaciones de esquí.
A pesar de ello, los responsables de los centros invernales se muestran optimistas, ya que “gracias a las bajas temperaturas y a las recientes nevadas ambas estaciones se encuentran actualmente en unas excelentes condiciones para la práctica del esquí”. Algo que favorecerá la afluencia de esquiadores para los próximos fines de semana.
En cuanto a ocupación hotelera, en líneas generales se ha cumplido lo previsto, y durante fin de año los establecimientos hoteleros a pie de pistas registraron ocupaciones entorno al 100%, mientras que en Reyes, como ya sucediera en navidades, la ocupación no pasó del 80%. En los municipios de valle, el nivel de ocupación rondó entre el 65 y el 80-85%.
Trágico cierre
A pesar de estos datos satisfactorios, el trágico suceso acaecido en Collarada, término municipal de Villanúa, ha empañado el balance final de la campaña. Tres montañeros navarros, dos hermanos y un cuñado vecinos de Pamplona, murieron tras ser alcanzados por un alud cuando practicaban esquí de travesía. El suceso tuvo lugar el sábado y la familia dio el aviso de su ausencia el mismo día, a las 17.00 horas, activándose inmediatamente el dispositivo de búsqueda.
La Guardia Civil de Montaña de Jaca se desplazó a la zona de Collarada, localizando el vehículo de los montañeros en la pista de acceso, pero sin obtener rastro de los montañeros extraviados. Las labores de búsqueda se volvieron a reanudar el domingo a las 8.30 horas y se localizó los cuerpos sin vida de los montañeros sobre las 15.30 horas, en una zona que se había visto afectada por una avalancha de nieve. Según los equipos de búsqueda de la Guardia Civil, “la avalancha tenía 400 metros de larga y unos 100-150 metros de ancho y el corte, la fractura de la nieve que la desencadena, tenía unos 100 metros de ancho también".