Visita al Museo Diocesano de Jaca
El Museo Diocesano de Jaca, ubicado en la catedral de la localidad, estaba considerado uno de los centros más importantes en cuanto a fondos de pinturas murales del románico de nuestro país. Ahora, gracias a la reforma integral que ha registrado, se ha convertido en el museo de referencia del arte sacro de este país. La actuación acometida ha supuesto la inversión de 1.694.109 euros, aportados por el Gobierno de Aragón, Ayuntamiento de Jaca, Ibercaja y Diócesis de la Jacetania, generando una superficie expositiva que duplica la anterior. A través de esta líneas os invitamos a conocer el nuevo museo, sus nuevas dependencias y la riqueza de los fondos que muestra.
La gerente del Museo, Belén Luque, recuerda que el centro se inauguró en 1979 y que la remodelación acometida ha sido para, “mejorarlo y adaptarlo a las necesidades del siglo XXI”. Así, el museo ha pasando de tener 1.425 metros cuadrados expositivos a contar con 2.100, ha incorporado nuevas dependencias, la sala Capitular, las salas de la Torreta, la Biblioteca y el Secretum, y ha liberado el Claustro, para dejarlo como zona de comunicación y área de exposición de capiteles.
Pero la actuación también ha servido para crear un nuevo montaje expositivo, como explica la generente: "Se ha hecho una selección más rigurosa de las piezas, con el objetivo de que el visitante salga de las instalaciones con una idea muy clara de lo que ha visto y del valor que tienen”. Y para ello y teniendo en cuenta que estamos en una época eminentemente visual, “se han incorporado elementos audiovisuales, sonidos y luces, que hacen la exposición más amena, educativa y personal e íntima”.
El resultado es un museo más coherente y didáctico, con un hilo conductor sugerente y cronológicamente impecable, que muestra de una manera sencilla y clara las piezas artísticas más importantes y características del Museo jaqués. Sus fondos se han dispuesto en dos alturas, reservando la planta calle (o primera) para lo románico, y las épocas posteriores, gótico, renacimiento y barroco, en el segundo piso.
Planta calle
En esta primera altura se han abierto varios espacios nuevos, la sala capitular y las de la torreta y se han reorganizado los ya existentes, recreando en la mayoría de los casos el antiguo uso que tenían los distintos espacios. Además, el claustro deja de emplearse como espacio expositivo y se convierte en la arteria principal de comunicación del Museo, ya que a su alrededor se estructuran los distintos ámbitos. |
| Letra y Música: |
Sala Bagüés: |
Pintura mural: |
Las salas de la torreta, en la sección oeste del claustro, acogen un ámbito que muestra la riqueza documental de la Catedral de Jaca, en cuanto a fondos históricos y musicales. Originariamente estas dependencias eran el lugar donde se administraba justicia y en las que se encontraba la pequeña cárcel de la catedral.
En total son cuatro pequeñas salas, que carecen de luz natural, por lo que son idóneas para exponer pergaminos y otros documentos de delicada conservación. Entre los fondos que se muestran cabe destacar las actas del pseudo-concilio de Jaca del siglo XII o la concesión de privilegios a la iglesia por el rey Ramiro I en el siglo XI.
El apartado musical se articula con la exposición de varios libros de coro y códices musicales, varios instrumentos de la colección de la Catedral y un dispositivo interactivo multimedia que permite conocer algunos de los distintos toques de campana que existían en el templo y cómo se ejecutaban.
|
El conjunto pictórico procedente de la iglesia de Bagüés continúa siendo la “joya de la corona” del museo. Es el conjunto pictórico románico más importante de España y ha sido considerado la Capilla Sixtina del románico. Y como muestra de ello, cabe destacar que el acceso a la sala que lo acoge se realiza a través de la reja de hierro forjado de la iglesia de Santa María de Iguácel, otra de las grandes joyas del museo.

Los murales de Bagüés se incorporaron la museo de Jaca en 1970 y entonces se adaptó la sala para intentar reconstruir la planta de la iglesia de Bagüés. Ahora, conservando esa configuración, se han instalado unos bancos –a modo de iglesia- para facilitar la contemplación de las pinturas. Algunas de las imágenes, además, se han reproducido en detalle y se muestran en los muros laterales, donde se ha instalado unos paneles informativos. Como complemento a las pinturas murales, se proyectará en los pies de la sala un montaje multimedia que explica la técnica de pintura mural y el sistema de arranque de las mismas. |
(La fotografía de apertura del reportaje corresponde a esta sala)
El grueso de la colección de la pintura mural románica se expone en la sala refectorio, que es la de mayores dimensiones del museo. En la remodelación se ha querido recrear el antiguo uso de esta sala como capilla y por ello en la cabecera se ha situado el ábside con las pinturas de Osia (siglo XIII) y a los pies, el procedente de Ruesta (mediados del siglo XII). La estructura de ambos ábsides se ha recreado también a través de una carcasa de madera.
En los muros laterales se exponen el resto de los fragmentos conservados de los conjuntos de pintura mural procedentes de Concilio, Sieso, Ipas, Navasa, Sorripas o Urríes, pero mostrados a modo de retablos.
Sala Capitular:
Es una de las dependencias que se incorporan a la visita del museo, al tratarse de la sala claustral de mayor calidad artística. Sin embargo, no es un espacio para exponer fondos, sino para mostrar sus elementos arquitectónicos, destacando sus capiteles y la techumbre de madera policromada.
Esta planta baja se completa con el porche, donde, aprovechando los muros, se explicará el proceso constructivo de la catedral, y el patio ajardinado, que acogerá, en su disposición original, el retablo de piedra que Juan Bescós realizó entre 1598 y 1603 y que fue desmontado en 1790.
Románico:
Las capillas de Santa Margarita, Santa Lucía y San Felipe se han recuperado en cierta manera, ya que se han simulado los antiguos muros que las separaban con vitrinas que acogen una selección de tallas románicas, entre las que destaca la de la Virgen de Santa María de Iguácel y los Cristos de Ena y de Ardisa. Al margen de las tallas también se muestran otros objetos, como relicarios, aguamaniles (pilas para el agua sagrada) o el sepulcro pétreo del conde Sancho Ramírez. |
Segunda planta
La segunda planta agrupa dos espacios, la antigua biblioteca y el Secretum, que era una especie de “caja fuerte” de la catedral, ya que era el lugar donde se guardan las piezas de orfebrería más valiosas del templo y las escrituras y actas más importantes. |
Secretum:
Es el único espacio no adaptado del centro, debido a su estructuración, pero quizás es una de las más sorprendentes, debido a la originalidad y riqueza de los frescos del siglo XVI que decoran la bóveda y los muros y que han sido ahora restaurados.
Este pequeño espacio vuelve a mostrar las piezas de orfebrería de la catedral, pero como lo hacía antiguamente, sólo algunas de las más valiosas: la cruz procesional y el copón de Bagüés, el cáliz de Lanuza y la custodia de la Minerva de la catedral. |
Biblioteca:
Articulada como tres áreas diferenciadas, pero consecutivas, la antigua biblioteca muestra una selección de los fondos góticos, renacentistas y barrocos, que se cierran con los bocetos de Fray Manuel Bayeu para la decoración del presbiterio de la seo de Jaca.
Entre las piezas góticas más importantes destaca el frontal del altar de Santa María de Iguácel o el grupo escultórico de la Epifanía de Sorripas. Del Renacimiento, el grupo escultórico del Santo Entierro y del Barroco, los bocetos de Bayeu. |
Horarios
De martes a viernes, 10.00 a 13.30 y de 16.00 a 19.00 horas.
Sábados: 10.00 a 13.30 y de 16.00 a 20.00 horas.
Domingos: 10.00 a 13,30 h. Domingos tarde y lunes, cerrado.
Última entrada, tanto por la mañana como por la tarde, 1 hora antes del cierre de las instalaciones.
Julio y agosto: De martes a domingo, de 10.00 a 13.30 y 16.00 a 20.30 horas.
Lunes cerrado.
Cerrado: 25 de diciembre y 1 de enero. 24 y 31 de diciembre, sólo abierto por la mañana.
Primer viernes de Mayo y 25 de junio (fiestas locales), cerrado.
Precios:
Normal: 6.00 €
Reducida: 4.50 € -Grupos mayores a 20 personas (Guía gratuito) - Jubilados (mayores de 65 años) - Familia numerosa - Carné de estudiante - Carné Jovén.
Niños y Peregrinos: 3.00 € - Niños de 7 a 17 años. - Peregrinos con credencial.
Gratuitos: Guía de Grupos. - 1 profesor por cada 10 alumnos. - Minusválidos. - Religiosos y sacerdotes. - Niños menores de 7 años.
|