Leyre Morlans ratifica su retirada
El esquí alpino femenino aragonés se queda huérfano definitivamente. La esquiadora Leyre Morlans ha ratificado su decisión de abandonar este deporte de manera profesional reafirmando la opción que adoptó cuando conoció que la Federación Española de Deportes de Invierno la había dejado fuera de los Juegos Olímpicos de Vancuover. Entonces, la joven dio a conocer el “abandono” que sufría por parte de la Federación. Ahora, esta ratificación viene a confirmar ese comportamiento del organismo federativo: “Aún no he recibido ninguna llamada”.

Leyre Morlans en una competición anterior con el traje del equipo nacional, imagen que será difícil de volver a ver.
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Ante esa situación Molans no puede hacer otra cosa más que, “reafirmarme en la retirada”. La esquiadora de 22 años y residente en Panticosa, comenta que “si antes estaba segura casi al cien por cien, ahora lo estoy del todo”. Y es que tras dos meses y medio de su anuncio, “no me ha llamado absolutamente nadie”. Algo que haría pensar a cualquiera que la federación no cuenta con uno.
De momento Leyre Morlans, siendo consecuente con su decisión, no ha participado en los Campeonatos de España que estos días se han celebrado en Candanchú y ya planifica su futuro en otro sector de la nieve, ya que se está preparando para hacer un curso de monitora de esquí en Cataluña para, “poder vivir en un futuro de eso”, comenta Morlans reconociendo que desde febrero no se ha puesto unos esquís. Toda una demostración de cómo ha afectado este “abandono forzado” a una de las deportistas que estaba destinada a reforzar un equipo español de esquí que dejó mucho que desear en Vancouver.
Antecedentes
Leyre Morlans anunció que se retiraba del esquí profesional a principios de febrero cuando conoció, por los medios de comunicación, que no había sido convocada para participar en los Juegos Olímpicos de Vancouver y, sin embargo, sí habían llamado a otras esquiadoras con peores marcas que ella, como Andrea Jardi, o la propia Mª José Rienda. La joven comentaba que lo que había ganado en las pistas, se lo había retirado en los despachos, y además explicaba que llevaba dos años recibiendo malos gestos y desprecios por parte de la federación.
Como ejemplo de ello, Morlans explicó que “en los dos últimos años no ha habido programa ni planificación, me enteraba de las concentraciones un día antes de empezar”. Es más, en los ocho años que ha estado en el equipo nacional, la joven esquiadora ha tenido llevo ocho años ocho entrenadores diferentes, tres de ellos en el último mes que estuve dentro de la disciplina federativa.
Los cambios de criterios de la selección, la incomunicación de la Federación hacia ella, la falta de planificación y la falta de respuestas por parte del presidente de la Federación Española de Deportes de Invierno, Eduardo Roldán, ante las preguntas de la deportista, su familia y su club, motivaron el abandono de Morlans. Pero no fue la única esquiadora en adoptar esa decisión. La catalana Mireia Clemente, que como la panticuta tenía mejores resultados que parte de las convocadas, anunció que abandona la práctica deportiva, “por la imposibilidad de luchar contra las decisiones, muchas veces arbitrarias, de los federativos”, indicó en una nota.
Leyre Morlans, varios días después de anunciar su decisión y apoyada por el director general de Deportes del Gobierno de Aragón, Álvaro Burrel –quien indicó que “no podemos permitirnos que una esquiadora, de 22 años, se retire con esta sensación”- abrió un periodo de reflexión, buscando una solución que le llevara a reincoporarse al equipo. Pero tras dos meses y medio en que nadie de la Federación ha contactado con ella de ninguna manera, la joven esquiadora no ha tenido más remedio que reafirmarse y dejar, aún más diezmado si cabe, un equipo que requiere comenzar a pensar ya en los relevos de sus máximas figuras. |