De hecho, el 40% de los recates de montaña que se realizan en el territorio nacional tienen lugar en el Pirineo aragonés. Además, en los últimos años la cifra de intervenciones en montaña y lugares de difícil acceso viene siendo similar, en torno a los 320-335, siendo la alta montaña y el barranquismo las dos actividades que centran la mayor parte de las intervenciones.
Este verano, en alta montaña se han realizado 57 rescates y 54 en descenso de barrancos; en prácticas de senderismo y de media montaña se han requerido 29 actuaciones. En cuanto a número de personas rescatadas, 96 lo han sido en alta montaña, 79 en barrancos y 37 en caminos balizados y senderos.
En lo que va de año, desde enero hasta agosto, los equipos del GREIM han realizado 461 rescates, con el resultado de 9 muertos, 3 de ellos este verano: una chica mientras practicaba rafting, un montañero y un senderista.
Viendo los datos, los equipos de montaña de la Guardia Civil insisten en la necesidad de atender y acatar las recomendaciones y consejos que se emiten desde los servicios de protección civil y federaciones y clubes de montaña, así como la necesidad de ir equipados y preparados, en cuanto a material y a aspectos físicos y psíquicos, para la actividad que se va a realizar.