Los antiguos vecinos, que han constituido la Asociación
de Afectados de Jánovas, consideran que la decisión
de ENDESA no es justa porque “no es lo mismo un terreno
baldío que en producción, y no es lo mismo una
casa en ruinas que una casa habitable”. Manuel Giral, presidente
de la Asociación, sostiene que las propiedades que en
su día adquirió Iberduero (años después
Endesa compró a Iberduero los derechos de explotación
del río Ara), tenían más valor que lo que
ahora pretenden recuperar.
De hecho, la propia Ley de Expropiación Forzosa contempla
la posibilidad de alegar un menoscabo en el valor del bien. Los
afectados van a acogerse a esta posibilidad y Manuel Gil confía
en que se tenga en consideración: “seguro que nos
entenderemos, porque la realidad no es la de un IPC acumulado”,
ha señalado a Heraldo de Aragón.
El proceso de reversión de Jánovas está siendo
tramitado por la Confederación Hidrográfica del
Ebro. A él han concurrido más de un centenar de
los antiguos propietarios, 82 de los cuales ya han recibido la
contestación de ENDESA. En siete de esos casos se les
ha informado favorablemente sobre su legitimidad para ejercer
el derecho de reversión, la relación de fincas
y la indemnización que debe de ser abonada por las mismas.
Hasta el momento, no se han entrado a valorar las casas de los
tres pueblos afectados como consecuencia del nonato proyecto
hidráulico; Jánovas, Lavelilla y Lacort. Sólo
se están valorando los bienes rústicos.
Paralelamente, la Diputación Provincial de Huesca y el
Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino pondrán
en marcha hasta 2011 un Programa de Desarrollo Rural Sostenible
en municipios altoaragoneses donde se han proyectado obras hidráulicas
de interés general. Con este acuerdo se atenderán
las necesidades de cerca de cuarenta municipios aragoneses ligados
a obras hidráulicas y permitirá a sus ayuntamientos
ejecutar infraestructuras y servicios que, en la provincia de
Huesca, beneficiarán, entre otros, a Fiscal, por las afecciones
del descartado embalse de Jánovas.
POLÉMICA POR EL FUTURO DE BÚBAL
Por otro lado, en la comarca de Alto Gállego se ha desatado
la polémica tras conocerse los planes del Gobierno de
Aragón de ceder la gestión del pueblo rehabilitado
de Bubal a ARAMON para su uso como residencia de trabajadores.
El núcleo, expropiado en 1968 y rehabilitado posteriormente
por el Ministerio de Educación, forma parte de las compensaciones
que ha recibido el ejecutivo autónomo del Estado para
saldar la deuda tributaria. Algunas formaciones políticas
como CHA ya se han anticipado a denunciar las pretensiones del
Gobierno aragonés y exigen que se mantengan sus usos actuales.
Además consideran que su conversión en hospedería
para los trabajadores de ARAMON afectaría directamente
a los establecimientos privados del Valle de Tena.
El Gobierno de Aragón ha reconocido que maneja esta posibilidad
aunque de momento sólo como una hipótesis. Lo cierto
es que ARAMON encuentra cada año notables dificultades
para alojar a todos los empleados que generan las estaciones
de Formigal y Panticosa. La alternativa de Búbal solucionaría
el problema. La localidad fue expropiada en 1968 como consecuencia
de las obras del pantano. En 1984 se inició promovido
por el Ministerio de Educación el “Programa de Recuperación
y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados”,
en el que se incluyó BUbal junto a otros dos pueblos deshabitados;
Umbralejo en Guadalajara y Granadilla en Cáceres. El objetivo
del proyecto era acercar la vida rural a los jóvenes de
entornos urbanos.