Cabe recordar que a finales de primavera el grupo Vincci, gestor del complejo del Balneario y del Hotel serrablés desde el pasado 1 de enero, anunció su abandono de las instalaciones al no cumplirse las condiciones mínimas del acuerdo de explotación. Se barajó la posibilidad de que otro grupo se hiciera cargo del Balneario o cerrar definitivamente el complejo, pero, al final se decidió continuar funcionando hasta el 31 de agosto.
La búsqueda de soluciones por parte de los trabajadores, 140 en total, continuó, manteniendo reuniones con los responsables políticos de la comarca y del gobierno aragonés. El último, precisamente, fue el celebrado el 3 de agosto con el consejero Aliaga, y sirvió para constatar la falta de información que tanto el colectivo de trabajadores como el ejecutivo están sufriendo por parte de la empresa.
Para la plantilla esa actitud es “irresponsable y una falta de consideración hacia los 140 trabajadores y familias del complejo”. Además señalan que “si de verdad la voluntad de la empresa es cerrar el 31 de agosto, como dicen los medios de comunicación, exigimos claridad en las propuestas y voluntad para solucionar el problema”. Ya que consideran que el problema también afecta a la economía y turismo de la comarca del Alto Gállego.
Los trabajadores agradecen al Gobierno de Aragón la búsqueda de soluciones, pero, “vemos que estos esfuerzos se ven frenados por la irresponsabilidad de la empresa ante la falta de toma de decisiones”, comentan. Y recuerdan que a fecha de hoy aún no hay soluciones encima de la mesa, por lo que “los trabajadores deberemos decidir qué medidas tomar ante esta agresión por parte de la empresa, reuniéndonos en los próximos días”.