Según las previsiones de las asociaciones turísticas, la mejor perspectiva es la que maneja la comarca de Sobrarbe que espera que en agosto la ocupación máxima llegue al 90%. Por modalidad de alojamiento, en camping se prevé un 80%, en bungalows, un 95%, y en turismo rural, hasta mediados de agosto un 85%, si bien en Aínsa-Torla, se podría llegar hasta el 100%.
La Asociación de Turismo Verde de Huesca indica que está siendo un verano distinto a los precedentes porque ha descendido la demanda, las estancias se han acortado y las reservas cada vez se reservan más tarde. De hecho para facilitar la llegada de turistas se han eliminado las estancias mínimas, y según apuntan desde las asociaciones (la empresarial y la de turismo rural), “está funcionando bien”.
Durante el mes de julio la tónica registrada en Sobrarbe ha sido la misma que en el resto de comarcas del Pirineo oscense: mayor ocupación y animación los fines de semana que entre semana. A pesar de ello, por la Oficina de Turismo de Aínsa pasaron unas 10.000 personas, el 64% de ellas procedentes de provincias españolas y el 36%, turismo extranjero.
En La Jacetania la previsión es algo peor. Las cifras que se barajan para agosto apuntan una ocupación de entre el 20 y el 60, con una ocupación acumulada del 49,3%. Por tipo y ubicación de alojamiento, se estima que los hoteles y apartamentos en las estaciones de montaña estarán ocupados al 10%, los hoteles de 3 estrellas de Jaca, al 50, y los del valle, al 47; sólo los hoteles de 4 estrellas de la villa jaquesa podrían superar el 60%.
La Asociación Turística valle del Aragón habla de las razones de esta “floja” temporada: “Las reservas se hacen a ultimísima hora y se espera a las ofertas de último momento, la crisis económica está provocando el ahorro familiar y que se reduzcan las pernoctaciones, y hay un cambio de tendencias de mercado, con la aparición de nuevas modalidades turísticas y el cambio en la elección del tipo de alojamiento”.
La zona que más está manteniendo los resultados turísticos de este verano es la alta Ribagorza, aunque la ocupación prevista en el valle de Benasque para las tres primeras semanas de agosto no supera el 60%, cifra ligeramente inferior a la de los veranos pasados. Julio, por su parte, ha sido similar a los pasados, con una ocupación de entre el 80 y el 85%, en la primera quincena, y un 60%, en la segunda, llegando al 80% los fines de semana.
En la zona baja de la Ribagorza, el mes de julio se han registrado datos inferiores a los de otros años, pero superiores a los niveles de ocupación de junio. Además, para agosto, en especial en Graus y sus inmediaciones, se espera un repunte de la afluencia turística y de las pernoctaciones.
En el Alto Gállego serán las viviendas de segunda residencia las que tengan una ocupación más alta. Se calcula que llegarán al 100% de sus posibilidades. En cuanto a los hoteles, “dependerá de cómo vayan las reservas de última hora”, indican. En julio, como en las otras comarcas, las mayores afluencias se han registrado los fines de semana, mientras de lunes a jueves la tranquilidad ha sido la nota predominante.