La estación que dirige Eduardo Roldán niega que exista "ningún tipo de contingencia" que impida su integración y anuncia que encargará un estudio "independiente" a una tercera empresa.
Lo que no dice Eduardo Roldán, y tampoco lo hizo Aramon, es que la empresa a la que se encargó la auditoria de Candanchú para avanzar en la integración se vio obligada a renunciar a su elaboración "ante las continuas trabas y ocultaciones" ejercidas por parte de la estación de esquí.
Al parecer, y según declararon personas cercanas al caso, la cuestión no es otra que las cuentas de Etucsa y los desajustes encontrados en su contabilidad. Eso es lo que "off the record" reconocen diversas instancias. Candanchú, no obstante, mantiene su "más completa disposición al diálogo constructivo con Aramón, en el ánimo de conseguir una solución viable que permita garantizar y mejorar el desarrollo de la actividad de la nieve en nuestro territorio" y sigue apelando a la clase política, a la comarca y a los distintos ayuntamientos del valle para conseguir salir de una situación muy delicada..