El convenio, calificado por ambas partes de “pionero”, se desarrollará hasta diciembre de 2011. Para este año ya se ha reservado una partida 300.000 euros para empezar a mejorar la accesibilidad en alguno de los quince espacios naturales de la Red Natural en la comunidad aragonesa.
Con este convenio se da continuidad a proyectos ya desarrollados en espacios protegidos de Aragón, como el servicio de sillas adaptadas existente en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, la adecuación de caminos para sillas de ruedas o la eliminación de barreras arquitectónicas en varios centros de interpretación de estos espacios.
El director general de la Fundación ONCE, Luis Crespo, explicó que con el proyecto se trata fundamentalmente de “eliminar barreras físicas para las personas que tienen dificultades de movilidad, como es el caso de los usuarios de sillas de ruedas. Y luego, para otro tipo de discapacidades, como las visuales o auditivas, estudiaremos fórmulas sobre cómo comunicar y transmitir lo que por la discapacidad no se puede percibir”.
Además de las actuaciones de adecuación de los equipamientos, se programarán actividades de formación en accesibilidad, dirigidas a guías, intérpretes, agentes sociales y operadores privados que presten servicios de uso público para visitantes en los espacios privados. En su intervención, Crespo, quiso incidir en el papel que puede jugar el colectivo de personas discapacitadas en turismo ambiental: “En España hay más 3,8 millones de discapacitados, más de 115.000 en Aragón y 50 millones en toda la Unión Europea”.
El director general de la Fundación ONCE apuntó, además, que “suelen ser turistas acompañados de familiares o amigos y por tanto, olvidando el tema social, simplemente desde el punto de vista económico, el conseguir que los espacios naturales sean accesibles para todos, realmente supone una ventaja competitiva que tampoco debemos de despreciar”.
Respecto a los planes específicos para cada espacio, el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, señaló que ya se han abordado en cada patronato de los distintos espacios, con la intención de establecer cuáles son los objetivos y las medidas a poner en marcha para que los valores naturales sean accesibles para todos los ciudadanos. “El disfrute de la naturaleza y de nuestra riqueza es un derecho de todas las personas”, señaló Boné.