Nada más finalizar la temporada de invierno, viendo la acumulación de nieve que entonces existía en las montañas y teniendo en cuenta el balance de rescates del pasado año, en los meses de verano el 32% de los siniestros se registraron en barrancos, los equipos de rescate ya hicieron un llamamiento a la prudencia y adelantaron la campaña de vigilancia en estos cauces en dos meses, iniciándola en mayo.
A pesar de ello, este fin de semana ha sido trágico para este deporte, ya que dos personas han perdido la vida, uno en Boltaña, en el barranco de Sorrosal, y otro en Benasque, en el Literola. Y lo peor es que eran personas familiarizadas con el medio. El primero participaba en el encuentro Gorgs-Mayencos de descenso de barrancos que se estaba celebrando en Morillo de Tou y el segundo era muy conocido por su contribución a la difusión del barranquismo en Cataluña. Además, tres salidas más de las 10 que realizaron los grupos de rescate fueron a barrancos.
Las autoridades y equipos de rescate vuelven a recordar los consejos básicos para la práctica de actividades deportivas en montaña e insisten en la necesidad de llevar un guía en determinados deportes como el barranquismo, ya que estos profesionales son “los que conocen el medio a la perfección y el estado en que se encuentran en todo momento, sabiendo si está en condiciones practicables o no”.
La insistencia de las autoridades en extremar la prudencia se debe a que aún quedan los dos meses de mayor afluencia turística y de mayor demanda de descenso de barrancos, por lo que la situación de riesgo en los barrancos podría complicarse más, en especial si continúa registrándose un tiempo tormentoso, que hace que los cauces cambien sus condiciones rápidamente.