La Red Aragonesa de Comederos para Aves Necrófagas (RACAN) cuenta con un nuevo punto de alimentación, el muladar que el 18 de mayo entró en servicio en Aínsa. La nueva instalación refuerza la red de comederos existente en la comunidad aragonesa, elevándola a 44 puntos, de los que 20 están en el Alto Aragón. Además, otros cuatro muladares están en fase de construcción, con lo que próximamente la Red constará de casi medio centenar de instalaciones repartidas por toda la comunidad.
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FOTO:Zona donde se ha habilitado el nuevo muladar
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El nuevo muladar ha sido construido por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, con la financiación de la Obra Social Caja Madrid y la colaboración del departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón en la redacción del proyecto técnico y asesoramiento. Asimismo, ERZ-ENDESA ha participado, adecuando el tendido eléctrico cercano, aislando los cables en tres apoyos y señalizando los dos vanos correspondientes.
Tras su entrada en funcionamiento, el muladar se gestionará de manera conjunta por el Ayuntamiento de Aínsa, titular del matadero municipal que proporcionará los aportes de restos cárnicos que servirán para abastecer a las aves necrófagas, y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, con la supervisión técnica de Agentes de Protección de la Naturaleza del GA.
Su funcionamiento está basado en un Plan de Gestión, que tiene en cuenta las particularidades del punto de alimentación. Desde Medio Ambiente se explica que es un plan “no rígido y que se adapta a las necesidades reales en cada momento”. Así, por ejemplo, si el responsable observa que se está vertiendo cantidad excesiva de restos o que estos no se consumen, reducirá los mismos. “El plan de gestión y el control del encargado del muladar garantizan que nunca existan más aportes de los que se pueden consumir. Al agotarse todos los restos aprovechables se evitan problemas de pudriciones o descomposición que son los causantes de las molestias y la insalubridad”, indican desde Medio Ambiente.
El consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, destacó en la presentación del nuevo punto de alimentación el esfuerzo del departamento de Medio Ambiente y de las organizaciones y entidades que colaboran con la Red de Comederos, para desarrollarla de manera completa y “asegurar la conservación de esta especie tras la entrada en vigor de la normativa europea de recogida obligatoria de cadáveres, que se produjo tras detectarse la enfermedad de las vacas locas”. Hasta la fecha, el departamento de Medio Ambiente ha realizado una inversión superior a los 1,7 millones de euros para la construcción y mantenimiento de la Red de Comederos de Aves Necrófagas de Aragón (RACAN).