Sin embargo, las recomendaciones del Consejo no son el pronunciamiento definitivo de este organismo. Cabe recordar que el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) solicitó al Consejo de Protección de la Naturaleza que diera a conocer las sugerencias que hace a Aramón para que éste redacte el Estudio de Impacto Ambiental. De ahí que el organismo ambiental indique que el dictamen aprobado forma parte de “un trámite de informes previos que en modo al suponen la conformidad con todo o parte de este problemático proyecto”, sobre el que este órgano, “se pronunciará en el momento oportuno”.
El proyecto de ampliación de Cerler presentado por Aramón implica crear un espacio esquiable de 145 kilómetros esquiables, añadiendo 70 kilómetros, 55 pistas y 27 remontes a lo ya existente. Las nuevas áreas se crearían en cuatro sectores, unidos entre sí: Ardonés, Castanesa, Isábena y Aneto. Por municipios, afectaría a Benasque, Montanuy, Castejón de Sos y Laspaúles.
Como indicábamos, el Consejo en su dictamen ha recomendado realizar un estudio detallado de la avifauna de montaña y otro de las comunidades vegetales potencialmente más afectadas durante los procesos de obras. También aconseja llevar a cabo un análisis geomorfológico, que aborde los riesgos de aludes y deslizamientos existentes en las áreas afectadas, otro sobre el clima, con especial incidencia en la nieve y el viento, y un quinto estudio que permita conocer cómo afectaría el desarrollo de las pistas de esquí a la zona.
Además, el Consejo recomienda que la realización de un estudio, con datos y/o encuestas, que justifique adecuadamente la existencia de esta demanda de servicios y pistas de esquí; que se evite la afección al Lugar de Importancia Comunitaria “Río Isábena” y que se identifique y cartografíe las especies que se encuentran en las máximas categorías del catálogo de especies amenazadas de Aragón y del territorio nacional.
El consejo también considera que se deberán valorar “alternativas reales a los cuatro sectores establecidos, en las que se valore, zona por zona, la rentabilidad económica, social y ecológica de las obras planteadas”. Como ejemplo, el Consejo comenta que “se deberá analizar si compensa la afección que se efectúa en el valle y especies, como el urogallo o la perdiz nival, en la zona de Ardonés, para ampliar el dominio esquiable en 14,5 kilómetros”.