La constitución de esta mesa, impulsada por el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, se enmarca se enmarca dentro del objetivo del Gobierno de Aragón de hacer compatible el desarrollo de las zonas de montaña con un desarrollo sostenible desde el punto de vista económico, social y ambiental. Se trata de una propuesta que desde su formulación “quiere contar con la complicidad de las sensibilidades implicadas, representadas, en esta primera reunión, por ADELPA y por la Plataforma en Defensa de las Montañas”, señalan desde el ejecutivo aragonés.
Así, en la reunión celebrada el pasado 14 de febrero para dar a conocer la propuesta participaron el presidente Iglesias, acompañado por el consejero de Política Territorial, Justicia e Interior, Rogelio Silva, y el director general de Participación Ciudadana, Ignacio Celaya, tres representantes de la Plataforma en Defensa de las Montañas, Francisco Iturbe, José Luis Martínez y Juan Carlos Cirera, y tres ADELPA, Raúl López, Joaquín Paricio y José María Abarca.
Todos ellos debatirán durante un año sobre los principales conflictos existentes en las zonas de montaña con la idea de desbloquearlos y poder llegar a acuerdos consensuados entre todas las partes. El presidente de Aragón se comprometió a dar cuenta al Parlamento de los resultados de este debate al final del mismo y a petición de los miembros de la Plataforma, a apoyar el proceso de elaboración del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Anayet y a no avanzar ninguna propuesta sobre esta zona hasta que no esté terminada la aprobación inicial del PORN.
Desde la Plataforma de defensa de las Montañas, Francisco Iturbe recordó que este colectivo presentó a las Cortes una Iniciativa Legislativa Popular sobre la Ley de las Montañas, avalada por miles de firmas, que no prosperó. Así mismo, Iturbe recordó diversos proyectos urbanísticos conflictivos, como Castanesa o Canal Roya, y consideró la creación de la mesa como “un compromiso para que las Cortes elaboren en esta legislatura la ley, que ahora es más urgente al haber sobre la mesa distintos proyectos de ampliaciones de estaciones de esquí”. La idea defendida por la Plataforma es la de lograr un desarrollo que no se base en la especulación urbanística e inmobiliaria sino en el patrimonio que son las montañas, habitándolas de una manera perdurable y preservándolas.
ADELPA, por su parte, defiende la protección ambiental de la montaña pero sin que ello conlleve una hipoteca al desarrollo económico de esas zonas, que “sufren el problema de una gran despoblación”, apuntó el presidente de la Asociación, Raúl López. Ya que en su opinión, “una montaña sin gente que la humanice pierde toda la esencia”.