De hecho, la primera semana de marzo ya fue un buen ejemplo de lo que suele suceder en la RN-134 en los meses invernales que fuertes precipitaciones de nieve. La vía se cierra por peligro de aludes, dejando a los pueblos del valle totalmente aislados. Además de esto, la antigüedad de la vía, su estrechez, las curvas y los desprendimientos que suelen registrarse en esta carretera suelen complicar la conducción por la vía.
La población residente ha venido reclamando mejoras en la carretera antes, incluso, de que se pusiera en marcha el túnel de Somport y, desde que se permite el tráfico de materias peligrosas por ese corredor, las reclamaciones se han intensificado por miedo a que uno de esos vehículos con mercancías peligrosas sufra un accidente, pudiéndose producir dentro de una casco urbano, ya que la RN-134 cruza diversas localidades hasta llegar a Olorón, como Urdós, Etsaut o Beduos.
Esa última localidad va a ser la única que va a dejar de soportar la presión vial, ya que el próximo mes de junio está previsto que entre en funcionamiento la variante que salva su casco urbano. La actuación acumula un retraso de 3 años y es la única mejora prevista en la RN-134 para este año 2009, además de la construcción de varios muros de contención y el refuerzo de otros, para evitar desprendimientos.
Las obras se financiarán con el millón de euros que el Estado francés ha destinado a este eje de comunicación, enmarcado en una inversión de algo más de 4 millones de euros que es el volumen total que el Estado francés ha destinado para mejorar la red viaria de la región de Aquitania. Es decir, que los 4 millones de euros se destinarán a la RN-134 y otras 3 carreteras más, ajenas al valle del Aspe.