Por valles, cabe destacar que en el de Benasque la ocupación hotelera llegó al cien por cien durante el fin de semana. Desde la Asociación Turística “Valle de Benasque” se apunta a las buenas condiciones de la nieve, tanto para la práctica del esquí alpino como del fondo, como una de las principales causas de esa alta afluencia. Además, y según la entidad turística, durante el fin de semana se registró un ligero descenso en las temperaturas motivó una mejora en las condiciones de la nieve, que contribuyó a animar aún más las pistas de Cerler y de Llanos del Hospital.
En el valle de Tena, la ocupación hotelera no llegó al cien por cien, pero se rozó el lleno, con una ocupación media del 90%. Además, las segundas residencias del valle también tuvieron una alta ocupación, en especial en Biescas y Escarrilla. Esta alta afluencia de visitantes se tradujo en una masiva llegada a esquiadores a pistas. En Formigal el sábado se contabilizaron unos 10.000 esquiadores, mientras en Panticosa se registraron 3.000 usuarios.
De hecho, Aramón, grupo al que pertenecen tanto las estaciones del valle de Tena como la de Benasque, prevé cerrar esta campaña (en principio se ha anunciado el cierre de la campaña para el fin de semana del 18 y 19 de abril), con una cifra récord de esquiadores en sus centros, si bien se espera que la afluencia se reduja ligeramente los dos fines de semana que restan hasta Semana Santa.
En el valle de Canfranc y en Jaca la ocupación hotelera en San José ha sido del 80%, llegando al cien por cien en los hoteles de Astún y Candanchú. Además, las segundas residencias han tenido una ocupación muy alta, especialmente el fin de semana, a partir del viernes. Sin embargo, la salida del valle no registró grandes retenciones, ya que numerosos visitantes decidieron retornar a sus lugares de origen a partir del domingo a la mañana.
Finalmente, en Sobrarbe también se registró una alta ocupación hotelera. Los establecimientos de la comarca han alcanzado un 80% de ocupación media, lo que demuestra no únicamente la oferta de nieve mueve el turismo que recibe el Pirineo en los meses invernales. En la Oficina de Turismo de Aínsa se han atendido casi medio millar de personas, lo que supone una cifra muy alta para estas fechas.
Viendo estos resultados, las asociaciones y establecimientos hoteleros ya apuntan que estas cifras se podrían volver a repetir en Semana Santa, e incluso, si las condiciones meteorológicas acompañan, se podrían superar. Ello significa que la actual campaña invernal podría alcanzar cifras récord en las estaciones del Pirineo aragonés.