Esta es una de las conclusiones recogidas en el diagnóstico que el equipo de coordinación está realizando para conocer qué piensa el territorio afectado sobre el PORN y el futuro Parque Natural que se plantea para la zona. Un diagnóstico que es el punto de partida de los talleres que desde diciembre se está llevando a cabo con un único objetivo: “Alcanzar entre todos unos mínimos consensos que sean la base para empezar a trabajar en el futuro que queremos para nuestro territorio y así conseguir la fuerza que da el acuerdo mutuo para influir en la redacción del futuro PORN”, señala el equipo de coordinación.
Hasta la fecha la respuesta obtenida en los talleres ha sido desigual, siendo los de mayor participación los celebrados en Sallent de Gállego y Biescas, localidades ambas que se encuentran entre las que más afección tendrán dentro del PORN. Asimismo, se destaca la presencia e intervención activa que en las reuniones tienen los alcaldes y concejales de los principales ayuntamientos y la implicación satisfactoria que ha mostrado la población local.
Como principales inquietudes generalizadas que se han detectado en estas reuniones, el equipo señala las siguientes: “El escepticismo y desconfianza en la administración –Gobierno de Aragón- que casi todos han mostrado, la necesidad de disponer de más información y transparencia en los procesos, así como de sentirse consultados; rechazo a cualquier decisión sobre el territorio que venga de fuera y la preocupación mostrada por el estado en que se encuentran las actividades tradicionales, por la redacción de una normativa racional y por compatibilizar la conservación con la vida en las montañas”.
Las reuniones también están sirviendo para detectar los principales puntos de desacuerdo frente al PORN. Como no podía ser de otra manera el debate más importante y que más posturas enfrentadas genera es el relativo a la unión de las estaciones de esquí de Formigal (valle de Tena) y Astún (valle de Canfranc). Para los partidarios de esta conexión, sería un motor de desarrollo, mientras que los detractores lo ven como un empuje hacia un urbanismo incontrolado. Pero ambos ven en el PORN un freno a dicha unión.
El otro punto de fricción es la propiedad privada, que afecta principalmente a Sobrepuerto y Acumuer. Los propietarios temen las limitaciones de uso y explotación que el PORN pueda acarrear en sus propiedades. Algo que no todos los propietarios están dispuestos a padecer.