La técnica de rescatar huevos en territorios de reproducción en los que existen dificultades para que las puestas prosperen de manera natural comenzó a realizarse en Aragón en 1995. Desde entonces, ya han sido siete los pollos que han logrado salir adelante con una técnica que completa el proceso de crianza en cautividad en las instalaciones del Centro de Recuperación del Quebrantahuesos, en La Alfranca.
El nuevo pollo está siendo alimentado, además, por un sistema novedoso, que se empezó a emplear el año pasado en la comunidad aragonesa, con muy buenos resultados. Se trata del empleo de señuelos articulaos que imitan la imagen de un quebrantahuesos adulto y la manera en que éstos alimentan a sus crías.
Como indicábamos, el origen del huevo era una pareja que desde hace más de 15 años no logra sacar adelante sus pollos de manera natural. Ya el año pasado se rescató uno de sus huevos y se crió en cautividad, pero el pollo falleció a los pocos días, debido a una infección congénita. Para evitar un caso similar, el nuevo pollo está siendo sometido a un seguimiento intensivo, con tratamientos preventivos que comenzaron, incluso, antes de la eclosión del huevo.
El rescate del huevo se realizó el pasado 26 de enero, en un área del prepirineo, y en el mismo participaron agentes de la Guardia Civil de Montaña y del servicio de Protección de la Naturaleza de Aragón, así como técnicos del Gobierno de Aragón y de la Fundación para la Conservación del Quebratahuesos.