En el año 1991 se puso en marcha un plan que a lo largo de las dos entregas acometidas ha llevado a realizar actuaciones que han contribuido de forma importante a elevar el nivel de montañismo y sus condiciones de seguridad en el territorio aragonés. Esta tercera entrega retomará esas acciones, reforzando las condiciones que la comunidad aragonesa tiene para la práctica del montañismo.
De los 4, 1 millones de euros con los que está dotado el plan, el Gobierno de Aragón, a través de sus dos departamentos, aportarán un 79,53% del total; la Diputación oscense se encargará del 14,6% y la Federación de montañismo del 5,8% restante. Las actuaciones van encaminadas a adecuar instalaciones ya existentes a la normativa de refugios y también a la creación de nuevos albergues.
En ese sentido, y dentro de los primeros, está previsto modernizar y adecuar el refugio de Estós en Benasque, el de Pineta en Bielsa, el de Góriz en Fanlo, El de Ángel Orús de Sahún y el de Lizara en Aragüés del Puerto. Como nuevas instalaciones se prevé el refugio de Bachimaña, en Panticosa, y el del ibón del Cap de Llauset. Así se reforzará una red de albergues de montaña que en el Pirineo oscense cuenta con 11 instalaciones y 2 en el Prepirineo, Alquezar y Riglos, además de los 2 existentes en Teruel.
El plan de refugios comenzó a desarrollarse en 1991. Aquella primera entrega logró crear los primeros 5 refugios del Pirineo aragonés. La segunda entrega se desarrolló del 2004 al 2007 y sirvió para dar continuidad a algunas actuaciones iniciadas con la primera entrega, como fue el caso de la escuela-refugio de Alquezar. Además se remodelaron otras instalaciones, como Lizara, y se inició la redacción de algunos proyectos nuevos, como el futuro refugio de Bachimaña, que ya se está construyendo a la orilla del ibón homólogo.