Las labores comenzaron, bajo de dirección de Prames, el pasado mes de noviembre. Desde la comarca se explica que parte de los senderos ya fueron recuperados y señalizados en años anteriores, a través de proyectos puestos en marcha por la administración comarcal, como por ejemplo, el proyecto transfronterizo Continua Pirineum o el Plan de Dinamización Turística, en el que se incluyeron las rutas para BTT.
Ahora, las tareas se centrarán en 400 kilómetros, de los casi 1.000 que hay señalizados en Sobrarbe, abarcando todo el territorio comarcal. En los periodos de climatología adversa se trabajará en los municipios de las zonas más bajas, como Abizanda, La Fueva, Bárcabo, Aínsa, Boltaña o Puértolas. A partir del mes de abril, según indican desde la entidad comarcal, la actividad se trasladará a cotas altas, incluyendo algunas rutas de alta montaña de Broto, Fanlo, Tella-Sin, Bielsa, Torla y Valle de Chistau.
El coste del proyecto completo es de 112.000 euros y la actuación cuenta con dos subvenciones, una del INEM y otra del INAEM, que suponen una financiación de 82.000 euros. Esta partida está destinada a financiar la contratación de los trabajadores de la cuadrilla que, como indicábamos, está compuesta por desempleados, residentes en la comarca y con un perfil de peón especializado en trabajos forestales. En total son ocho trabajadores, 6 hombres y 2 mujeres.
Para la comarca se trata de un proyecto de vital importancia, ya que entiende que los senderos son uno de los más importantes recursos turísticos que tiene este territorio de Sobrarbe, a la vez que pone en valor los antiguos senderos vecinales y vías pecuarias evitando que caigan en el desuso y sigan utilizándose, como ya se recogía en los proyectos priorizados de la Agenda 21 Local.