El próximo 31 de diciembre concluye el plan de acción que Francia ha aplicado desde el año 2006 hasta finales del actual. El mismo ha supuesto la liberación de 5 osos procedentes de Eslovenia pero el resultado no ha sido del todo el esperado, ya que el número de osos en los Pirineos descendió de 15 ejemplares en el año 2007 a 13, en el 2008.
Por ello, el nuevo plan de acción tendrá vital importancia en la supervivencia de esta especie y de ahí que la Unión Europea, en concreto, la Comisión Europea quiera conocer las nuevas medidas.
La reunión entre la Comisión y el Gobierno francés está prevista para el próximo 10 de febrero y en la misma, según se recoge en diversos medios de comunicación, la Comisión Europea evaluará si las medidas incluidas en el nuevo documento son “suficientes” para asegurar el futuro del oso en los Pirineos y si el gobierno francés aplica “adecuadamente” la directiva europea que garantiza la conservación de los hábitats.
De momento, no ha transcendido nada de las nuevas medidas que propone Francia, pero diversas organizaciones ecologistas se han puesto ya en contacto con la Comisión Europea para que ésta reclame al gobierno francés la llegada de nuevos ejemplares.
La Unión Europea, en palabras de la portavoz de Medio Ambiente, Bárbara Hellferich, recuerda que, finalmente, “es el Estado francés quien tiene que decidir cómo garantizar esa pervivencia, ya sea con nuevas reintroducciones o con medidas de prevención, para que no haya incidentes como los sucedidos con el desarrollo del actual plan”.