El nuevo acuerdo tendrá una duración de un año, el anterior era para tres, con una inversión de 1.250.000 euros, que aportará la entidad financiera, destinando 500.000 euros a actuaciones en espacios naturales y 750.000, a acciones derivadas de investigación ambiental, dando prioridad a aquellos proyectos que contribuyen a minimizar los efectos del cambio climático.
Pero esta no es la única novedad del reciente acuerdo que busca generalizar las acciones contra los efectos del cambio climático. En el actual convenio también se dará continuación a todas aquellas acciones que incluyan el uso de energías renovables, contribuyendo así la implantación de estas energías respetuosas.
Al margen de estas, otras líneas ambientales que se incluyen en el programa son el mantenimiento de hábitats abiertos, la mejora de espacios fluviales, humedales y formaciones de ribera, la restauración de áreas degradas, la mejora de las redes de infraestructuras, equipamientos y señalización, de los hábitats forestales y prevención de incendios, y de la conectividad ecológica y paisajística, así como de la preservación de la biodiversidad.
Asimismo, se incluye la adecuación de los equipamientos de uso público para facilitar el acceso a personas con algún tipo de discapacidad, mejorar la prestación de servicios a los usuarios de los espacios naturales de Aragón, fomentar la sensibilización ambiental mediante sistemas de información y formación y reforzar la investigación en ámbitos relacionados con el medio ambiente. Además, en la medida de lo posible, las acciones emplearán a personas desfavorecidas o en riesgo de exclusión laboral y social, como discapacitados, inmigrantes, o, entre otros, mujeres en situación extrema.
Buenos resultados
La continuidad del programa se debe a los buenos resultados obtenidos con el convenio anterior. Dotado con 3.750.000 euros, para tres años, destinó, cada anualidad, 500.000 euros en acciones medioambientales y 750.000, a actuaciones de investigación, y logró integrar a 77 personas a través de 31 proyectos y 25 estudios.
Entre otros proyectos, y prestando atención a los ubicados en el territorio pirenaico, el acuerdo facilitó creación de una pasarela peatonal para permitir atravesar el cauce de uno de los barrancos del Parque Natural Posets-Maladeta, el acondicionamiento del sendero de La Creu en Aneto o la creación de señalítica y miradores en el Parque Natural de Los Valles Occidentales de La Jacetania.