La propuesta surge de los representantes del PAR en los principales municipios del eje del Ésera y de momento ya cuenta con el respaldo de la asociación turística Valle de Benasque, que ha anunciado su adhesión a la futura plataforma.
Las protestas de los municipios del Ésera por los problemas que suelen producirse en este acceso principal al valle de Benasque no son nuevas, pero las declaraciones realizadas estas semanas por el presidente aragonés Marcelino Iglesias sobre las infraestructuras necesarias para la candidatura olímpica de 2022 han reavivado la polémica en la comarca ribagorzana.
La “discriminación” se basa en que Iglesias, según señaló el alcalde de Benasque, José Ignacio Abadías, apostó por la futura autovía A-14, proyectada por la vertiente oriental de la comarca, hacia Castanesa, como una de las infraestructuras carreteras claves para la futura candidatura y aludiendo a la nueva entrada que se creará en Cerler con el proyecto de ampliación del centro invernal.
Abadías recordó que la futura autovía A-14, “aún no tiene presupuesto”, y sobre el proyecto de mejora de la N-260 entre Campo y Castejón apuntó que, “aunque debería estar listo a finales de agosto, aún sigue sin concluirse”. Algo que según el munícipe benasqués refleja, “los constantes retrasos y abandonos que está sufriendo la N-260 en ese tramo, que está igual que cuando se construyó hace un siglo”.
Los alcaldes y concejales impulsores de la plataforma sin embargo aclaran que no se muestran contrarios a la creación de nuevos acceso a Cerler. Estiman que las nuevas entradas se podrían articular simultáneamente a la modernización de la N-260, entre Graus, Campo, Castejón y Benasque, ya que “es el verdadero eje vertebrador de la Ribagorza y de su economía, y de otras zonas de la provincia”.