Según se recoge en el documento, del que se ha hecho eco El Periódico de Aragón, la mayor parte de los virus y bacterias detectados son transmitidos por pulgas y garrapatas y el análisis evidencia el contacto de los osos con los agentes patógenos. Además, en el informe se indica que las conclusiones no pueden tomarse como definitivas al no haber test estandarizados para los plantígrados.
Los análisis han dado positivo para el virus de puumala, en el caso de Palouma. Se trata de un virus trasmitido por roedores infectados, generalmente, que en personas puede provocar fiebre hemorrágica renal y viral y puede causar síndrome pulmonar por hantavirus, afección respiratoria muy grave. Además, a esta osa y a Hvala se les ha detectado anticuerpos de la encefalitis por garrapata, enfermedad del sistema nervioso central y del tracto respiratorio.
Balou ha dado positivo en aujesky y en brucelosis, que es la conocida como fiebres de malta, y Sarousse, en ehrlichosis, que puede generar anemia por destrucción de glóbulos rojos y dañar el sistema renal. Por su parte, Franska y Balou portan parvovirus canino, que no es trasmisible a los humanos.
En Franska y en Hvala se han detectado bacterias rikkettsia transmitidas por garrapatas. Suele ser una enfermedad de relativa frecuencia en Estados Unidos, que en personas pueden provocar la denominada fiebre de las montañas rocosas, con dolores de cabeza, garganta y estómago, escalofríos, diarrea y sensibilidad a la luz, pudiendo ser mortal si no se trata a tiempo.
Finalmente los análisis han detectado la presencia de plomo y lindano en Franska, aunque en nivel presente en su sangre no le debería t generar a la osa consecuencias toxicológicas. Más grave resulta el caso de Hvala, con una presencia elevada -0,8 miligramos por litro- de policlorobifenilo. Se trata de un material utilizado para la fabricación de aparatos eléctricos, considerado por la ONU como uno de los doce contaminantes más nocivos y su uso está prohibido en casi todo el mundo.