En total, y según los datos facilitados por la Subdelegación del Gobierno en Huesca, la alta montaña continua siendo la actividad que más rescates y víctimas mortales genera. En este 2008 que acaba de finalizar, han sido 98 los rescates realizados, con el resultado de 11 personas muertas, 69 heridas y 55 ilesas, siendo 31 las intervenciones acometidas en invierno y 67 en verano.
Viendo estos datos, no es de extrañar que la comandancia de Huesca realizara público en la presentación del informe algunos consejos para los aficionados al deporte en la alta montaña: Disponer de buena información sobre el recorrido y la meteorología prevista, comunicar la ruta que se va a realizar y la hora; portar dispositivos de comunicación, como un móvil (con la batería cargada) o un GPS. Además, para las actividades invernales se aconseja llevar un “kit de supervivencia” para realizar las primeras maniobras de rescate en caso de aludes.
Precisamente, y según explicó el comandante Carlos Crespo, los aludes han sido uno de los motivos que han llevado a incrementar el número de fallecidos de 2008. En total se registraron 2 avalanchas, una en la estación de Formigal y otra en el Pico Salvaguardia, Benasque, con el resultado de 3 víctimas mortales. El resto de fallecidos se ha registrado en prácticas de escalada (2 muertos), en senderismo (1) y en parapente (1). Además, ha habido 4 fallecidos por causas naturales que requirieron de la intervención de la Guardia Civil de Montaña.
Aparte de las víctimas mortales, a lo largo de 2008 los equipos de rescate han auxiliado a 487 personas, de las que 246 estaban heridas y 241 ilesas. En 2007, fueron 237 heridos y 186 ilesos. El mayor número de intervenciones, como ya adelantábamos, se ha registrado en la alta montaña (98), seguida de los barrancos (87), y del senderismo (68), el esquí (25) y la escalada (21).
En cuanto a datos estadísticos, la mayoría de las intervenciones se han registrado en verano, cuando se han contabilizado 231 rescates frente a los 103 realizados en invierno. De los auxiliados, 352 no estaban federados, mientras que 160 sí. En opinión de los equipos de rescate sería deseable incrementar este dato de personas federadas, ya que “por lo general suelen tener mayor y mejor información y preparación que los no federados”.