Última actualización 2 Septiembre, 2009 11:48 h.

NOTICIAS

El Museo Ángel Orensaz cumple 30 años con nuevas salas

El Museo Ángel Oresanz y Artes Populares de Serrablo lleva 30 años dando a conocer el patrimonio popular de Sabiñánigo y de la comarca del Alto Gállego, pero también de todo el Pirineo. Ahora, el centro amplía su mirada y, coincidiendo con este aniversario, ha abierto tres espacios expositivos nuevos, que completan los contenidos hasta ahora expuestos.

La Falsa
FOTO: Las autoridades contemplando la falsa del museo.

Las nuevas salas, que se abrieron al público el sábado 29 de agosto, contando con la presencia de la consejera de Educación y Cultura del Gobierno de Aragón, Mº Victoria Broto,  ahondan en la indumentaria tradicional, la medicina popular y la casa pirenaica. Temas que ya estaban presentes en cierta manera en el museo, pero que ahora serán potenciados, ya que se abordan de manera independiente, en un espacio propio.

Así, dentro de la planta dedicada al textil se ha abierto un espacio sobre la indumentaria tradicional del Serrablo. En ella se pueden admirar las vestimentas que antiguamente empleaban los serrableses, bien para los quehaceres laborales bien para los acontecimientos festivos. La sala donde se muestra este patrimonio textil es la que anteriormente ocupaban los productos relacionados con la medicina popular, que se han trasladado a una nueva ubicación, más adecuada para dar a conocer este tema.

Ahora, los productos y actividades relacionadas con la medicina popular se encuentran en una sala adosada al jardín etnobotánico del Museo. Así, se relacionan las plantas con sus usos medicionales y tradicionales que hacía de ellas los antiguos morados del Pirineo y, que en muchos casos, han llegado hasta nuestros días como “remedios caseros”.

La tercera sala habilitada es la falsa del Museo. Desde aquí se explica el uso se daba a esta estancia en las casa pirenaicas. Pero además, la habitación permite descubrir alguno de los detalles arquitectónicos propios de los inmuebles del Pirineo. En concreto se parecía a la perfección la estructura que soporta el tejado del Museo, es decir, de la Casa Batanero, uno de los más espléndidos ejemplos de la arquitectura popular que se pueden encontrar hoy en día.

Cabe recordar que Casa Batanero fue cedida por el escultor serrablés Ángel Orensanz –de ahí su denominación- en el año 1978 al ayuntamiento de Sabiñánigo para abrir en la misma un centro museístico. Fue el 4 de enero de 1978 cuando el pleno municipal de Sabiñánigo aceptó la donación, abriendo sus puertas en agosto de 1979.

Durante estos 30 años, el Museo, que es socio de Unicef, ha demostrado ser un centro vivo, como destacaba el concejal de cultura serrablés, José Ramón Campo, el día de la inauguración de los nuevos equipamientos: “Está permanentemente organizando actividades y la idea es seguir en esa línea de ampliar instalaciones, editar publicaciones y promover exposiciones, conciertos y todas las actividades que hasta la fecha vamos organizando”.

En ese sentido el director del Museo, Javier Lacasta, recordó que hace 30 años el museo se abrió, “con las energías de mucha gente, pero también con las dudas de si tendría futuro y, la realidad, es que tiene mucho futuro, mucho nivel, y lo que hay que hacer es cuidarlo, protegerlo y potenciarlo, porque lo que aquí se expone es algo irrepetible y necesita mucho cariño”.