REPORTAJE
El oso, “una oportunidad”
La desconfianza y el recelo que el oso genera en el Pirineo nada tiene que ver con la percepción que de este mítico animal se tiene en la cordillera Cantábrica. Sólo en la zona del Parque Natural de Somiedo, el núcleo occidental, habitan más de 100 ejemplares. En el Pirineo la población consta de unos 14-20 individuos y su presencia, en la mayoría de las ocasiones, es tomada más como una amenaza que como una oportunidad. Ainhoa Camino-Pirineum.
|
El oso es Asturias es un actor más del desarrollo rural.
Foto: Fundación Oso Pardo.
|
El cambio de esa mentalidad es que lo busca el ministerio de Medio Ambiente, junto con los gobierno autonómicos de las tres comunidades pirenaicas (Navarra, Aragón y Cataluña), con la organización de una serie de charlas y debates que, a lo largo del 15, 16 y 17 de abril visitaron las localidades de Jaca, Boltaña y Benasque, respectivamente. Entre los ponentes, dos grandes conocedores de la situación asturiana y del trabajo realizado allí, el alcalde de Somiedo, Belarmino Fernández, y Guillermo Palomero, de la Fundación Oso Pardo (FOP).
Ambos explicaron las diferencias existentes entre vertiente pirenaica y la cantábrica, siempre partiendo de dos realidades: “El escaso trabajo de diálogo e información realizado hasta la fecha con la población local y el hecho de que en el Pirineo haya una población osera escasa y a punto de desaparecer, mientras que es Asturias ésta sea más habitual”. Además, según Guillermo Palomero, “si a ello le sumamos que los planes de reintroducción se hicieron muy bien en el plano científico, pero todo lo contario en los práctico, tanto en la primera como en la segunda ocasión, no me extraña que aquí haya desconfianza y enemistad clara hacia el oso”.
Asturias
En Asturias, el Parque Natural de Somiedo se creó en 1988 y según su alcalde, uno de los motivos fue, “la crítica situación que tenía el oso, que sólo sobrevivía en el área de Somiedo, el Alto Sil y Cangas de Narcea”. Belarmino Fernández explica que “con el parque se hizo una apuesta por el desarrollo socioeconómico y de conservación de la zona que, 20 años después, creo que se ha conseguido”. Fernández señala que “el oso se ha recuperado en número de individuos y en cuanto a las zonas que ocupa, pero lo más importante es que también se ha recuperado en cuanto a la opinión de la gente: se considera un animal sagrado, es un gran recurso económico y una certificación de los niveles de certificación del territorio, una garantía de que tenemos una naturaleza bien conservada”.
En esa misma línea, Guillermo Palomero comenta que “no es que el oso sea una varita mágica, que vaya a solucionar los problemas ni las economías de nadie, pero es un recurso que ya existe en el Pirineo, que no se debe desdeñar, hay que utilizarlo y que aporte su granito de arena, sobre todo en los valles menos vinculados al turismo de nieve o no tan beneficiados por otro tipo de turismo”. Palomero señala alguna de esas posibilidades: “Además de ser una marca de calidad de la zona, es un actor de desarrollo rural y es capaz de generar, atraer y protagonizar actividad turística”.
Cuando se creó el parque natural de Somiedo la población osera en la zona era, según el alcalde, de unos 60 individuos. Actualmente existen más de 100 y se extienden por un área de 3 kilómetros cuadrados. En esas condiciones y analizando la realidad de estos 20 años de existencia del parque, Palomero asegura que “no veo el más mínimo problema entre el oso y el turismo, más bien es todo lo contrario; tampoco con las actividades cinegéticas y eso que Asturias es una comunidad muy cinegética, pero hemos llegado a muy buenos acuerdos con los cazadores y además de ser tolerantes, en zonas concretas de nuestra cordillera son parte activa de la conservación”.
|
Hvala, hembra reintroducida, con sus oseznos, Bambún y Polen.
Foto: L'Equipe Technique Ours.
|
Tanto el munícipe como el representante de la FOP reconocen que los más afectados son los ganaderos. “Somiedo es un pueblo ganadero, tenemos más de 1.000 vacas y nuestra gran riqueza son los pastos comunales, donde pasta el ganado 8 meses al año”, apunta Fernández. Por ello, Palomero apuesta por “compensarlos de muchas maneras, previniendo los ataques, establecer buenas indemnizaciones y tener y tomar en consideración a los ganaderos”. A ello, ambos añaden como condición indispensable, “la información y participación de la población local”.
Como ejemplo, Belarmino recuerda que “el acta de constitución del parque de Somiedo fue, creo, un documento muy democrático, porque se discutió en las 38 juntas vecinales que forman parte del territorio protegido, hubo alegaciones, se resolvieron… Es decir, que sin información y formación no se puede pretender que el oso sea visto como una oportunidad más que como un peligro”.
En Aragón
El jefe del servicio de biodiversidad del Gobierno de Aragón, Manuel Alcántara, considera que la percepción del oso en el Pirineo aragonés va cambiando, sobre todo, en los últimos 10-15 años. “Se va aprendiendo a convivir con los osos y la población sabe que algunos uso, especialmente los ganaderos, deben de tener algún tipo de prevención”, señala Alcántara. Pero, el jefe del servicio de biodiversidad recuerda que, “existe el compromiso del Gobierno de Aragón de que la conservación del oso no se haga a costa de la población local; en 2007, en medidas de ámbito osero, se invirtió más de 1,3 millones de euros”.
Alcántara reconoce que la situación de la población osera del Pirineo Occidental es realmente alarmante, y más tras las últimas noticias sobre el mal estado de salud de Camille. Sin embargo, asegura que “para que en este sector occidental haya una reintroducción se tienen que dar las condiciones sociales que permitan que el proyecto tenga éxito”. Entre otras cuestiones, Alcántara abogó por medidas como, “el establecimiento de un sistema de vigilancia y mantenimiento de las condiciones adecuadas para el ganado”. Mientras esto no se pueda dar de manera natural, “la palabra reintroducción no será razonable; al final, será una decisión conjunta, entre la población local y la administración”.
|