REPORTAJE
Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici
El Parque con ojos
Ainhoa Camino . Reportaje publicado en www.viamichelin.es
En la vertiente española de los Pirineos, en la zona noroccidental de la Comunidad Autónoma de Cataluña, existe un lugar con más de 300 ojos acuosos que miran en silencio y absortos uno de los parajes más bellos de la provincia de Lérida. Son unos ojos de origen glaciar, espejos ovalados y circulares, que dan nombre y atractivo al único enclave que existe en el territorio catalán con el máximo grado de protección: el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici.
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Una de las panorámicas más conocidas del Parque.. Lleidatur.com |
El Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici fue creado por decreto el 21 de octubre de 1955. Encajado entre dos murallones de cimas que alcanzan los 3.000 metros de altura, está formado por dos zonas. En el centro, con 14.119 hectáreas, se encuentra la zona protegida. Existen normas, de obligado cumpliento, para que el hombre use y disfrute el parque sin dañar su rico y frágil ecosistema. A su alrededor, como un escudo ante las posibles afecciones del exterior, se creó en 1996 una zona periférica, formada por 26.733 hectáreas.
Casi en el centro de este extenso territorio, que se extiende por las comarcas leridanas de Pallars Sobirà, Pallars Jussà, Alta Ribagorça y Val d’Aran, se alza el Portarró d’Espot. Una muralla, formada por el Pic de Portarró (2.733 m.) y la Agulla del Portarró (2.673 m.), que divide el parque en dos sectores, que se correponden con las dos mitades que componen su nombre: la vertiente occidental es Aigüestortes y Sant Maurici es la oriental.
Como su nombre indica (“Aigües”), el agua es uno de los elementos más influyentes de este paraje. Los aproximadamente 372 lagos que se concentran, en su mayoría, entre los 2.000 y los 2.600 metros de altura, son consecuencia de los efectos de los hielos cuaternarios sobre los relives graníticos y de pizarrra, que constituyen mayoritariamente el sustrato rocoso del parque. Durante diversos períodos glaciales, grandes masas de hielo ocuparon estos valles. El deshielo erosionó intensamente el paisaje, dándole su aspecto actual: numerosos valles en forma de “U”, circos y varios centenares de lagunas escalonadas, que se conocen con su nombre en catalán, los estanys. Forman el mayor conjunto lacuestre de la penísula. Pero sólo uno de ellos tiene el honor de apadrinar al parque y la fama de ser uno de los lagos más emblemáticos de todo el Pirineo catalán, el Estany de Sant Maurici.
Ubicado a 1.913 metros de altitud, el estany de Sant Maurici está precedido de un inmenso bosque de abetos, con las dos impresionantes agujas de Els Encantats (según la leyenda son el castigo que recibieron dos cazadores y su perro) presidiendo un paisaje, que se refleja en el espejo que forman las aguas de los torrentes de Potarró d’Espot, Subenuix, Ratera y Monestero cuando llegan al lago. Unas aguas que nacen en los picos más abruptos, que no más altos, del parque. El Mont Saliente (2.882 m.), el Pic Bassiero (2.887 m.), el Pic d’Amigets (2.824 m.), el Tuc de Saborèdo (2.814) o las Agulles d’Amitges (2.638 m.). El estany de Sant Maurici es un buen punto de partida para acceder a ellos –el refugio de Amitges (existen 11 más) está a medio camino– y para tener al oportunidad de observar de cerca parte de la fauna de alta montaña que habita en el parque.
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El Parque Nacional de Aigüestortes tiene unos bellos paisajes. Lleidatur.com
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Las duras condiciones de supervivicia que exige la zona alpina, superior a los 2.000 metros, hace que muy pocas especies animales puedan habitarla. El isard (rebeco), que trepa y desciende con extrema agilidad cuando necesita alimento es de los pocos que aguantan allí. El buitre común, el quebrantahuesos y la siempre señorial águila real comparten el privilegio y la oportunidad, tan envididada por el hombre, de tener la más vertiginosa panorámica del parque. En las zonas de valle y bosque subalpino se encuentran numerosos ejemplares de corzo, ardilla, jabalí, liebre, zorro o urogallo, que también suele habitar las áreas de abundante pino negro. En las gélidas aguas de los estanys, las truchas comparten hábitat con una especie endémica de la cordillera, el tritón pirenaico. En la orilla se puede encontrar otro endemismo, el desmán del Pirineo o ratón almizclero. Y por cualquier rincón del parque, golpeando insistentemente los troncos se puede observar al pico negro; caminando por las paredes verticales, al treparriscos, y volando de un lado para otro, al gorrión alpino o al piquituerto.
La presa de hormigón que cierra la cabecera del estany de San Maurici es la señal que ha dejado la que fue la principal amenaza del parque; la explotación hidroeléctrica. La gran abundancia de agua existente provocó que en el año 1914 entrara en funcionamiento la central hidroeléctrica de Estany Gento. Una presa y un colector general que capta la aportación de veinte lagos, comunicados entre ellos por medio de canales y galerías. Las obras se extendieron hasta los años 60, convirtiendo estas montañas en una esponja, perforada interiormente, para abastecer de electricidad a las grandes ciudades y fábricas de Cataluña.
Los efectos de aquella política hidroelétrica supusieron la mayor alteración de la naturaleza que ha sufrido el parque. Sus consecuencias llegan hasta la actualidad. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza no reconoce el Parque Nacional como tal debido a estas actuaciones y al hecho de que aún estén vigentes varias concesiones hidráulicas. Además, el patronato del parque mantiene todavía una lucha sorda con Fecsa-Enher (empresa hidroeléctrica) para lograr minizar el impacto visual de las mismas.
Pero independientemente de estos desmanes del pasado, el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici es actualmente uno de los focos de atención de los amantes del senderismo, del montañismo y de la escalada, principales actividades deportivas que se pueden realizar en el interior del parque, y de los cientos de miles de personas que anualmente, pero sobretodo en verano (60% de las visitas se regista en esta época), se acercan hasta aquí para descubrir cómo el agua, el hielo y la nieve han creado un tesoro natural, de gran interés geológico, zoológico y botánico. Un paraiso fluvial, que al recorrer sus dominios se dispersa mostrando toda su grandeza y esplendor. Cascadas, lagos, pozas y riachuelos, que al discurrir junto a los abetos, pinos y hayas, muchas veces rotos por el impacto de los rayos, crean paisajes propios de un anuncio publicitario.
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El Parque Nacional de Aigüestortes . Lleidatur.com
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El acceso a este frágil, rico y sorprendente territorio puede hacerse a través de las 14 puertas que rodean totalmente el parque. Además, la existencia en las inmediaciones de tres estaciones de esquí (Baqueira Beret, Boi-Taül y Espot Esquí) añaden un valor más a la oferta natural, deportiva y turística que es la visita al Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Santa Maurici. El descubrimiento de un paraiso, que en su aspecto cultural, patrimonial y artístico se ve completada por la decena de iglesias románicas que se encuentran en el valle de Boí. El conjunto más completo y esplendoroso del Pirineo, que fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 2000.
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