Última actualización 22 Diciembre, 2008 14:22 h.
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REPORTAJE

El caso Hvala reaviva el enfrentamiento por el oso en el Pirineo

La oposición a reintroducir osos en el Pirineo está viviendo un nuevo capítulo desde que el pasado 23 de octubre Hvala, una de las hembras traídas desde Eslovenia para reforzar la población osera en la cordillera pirenaica, atacó a un cazador en el valle de Arán. Desde que sucedieron los hechos, los opositores de las reintroducciones de osos han radicalizado su postura y solicitan la captura y expulsión de la osa, así como la suspensión del programa de reintroducción.

Hvala

FOTO: Imagen extraída del video de Hvala grabado por los técnicos del Consejo General del Valle de Arán.

Los hechos sucedieron el 23 de octubre cuando un cazador que participaba en una batida de caza en el valle de Arán se encontró con la osa Hvala. Según la declaración del propio cazador, éste gritó con el fin de que el animal se asustara y saliera corriendo, logrando todo lo contrario. La osa atacó al cazador, arañándole el brazo izquierdo y la pierna y fue hospitalizado en el Hospital de Vielha, donde le suturaron 15 puntos.

Es la primera vez que se produce un episodio similar en los Pirineos, y de ahí la tensión que se ha generado en toda la cordillera, especialmente entre el colectivo ganadero y los cazadores que, como ya sucediera en la década de los 80 y 90, se oponen a contar con esta especie, declarada en peligro de extinción, en los montes pirenaicos. De hecho, el síndico del Valle de Arán y numerosas organizaciones agrarias y ganaderas han solicitado la captura del animal y la expulsión de todos los plantígrados del Pirineo, o incluso se ha hablado de “la creación de una reserva natural acotada exclusiva para los oso”, ha propuesto ASAJA en una nota de prensa.

Entre los argumentos que estos esgrimen, la incompatibilidad de la convivencia de esta especie y la ganadería, el peligro que supone para determinadas actividades humanas, como el turismo, el montañismo o las actividades cinegéticas, o, como indica ASAJA en el comunicado, el hecho de que sean animales, “salvajes, y su comportamiento no es predecible”.

Desde organizaciones naturistas y ecologistas, como la Fundación Oso Pardo o Ecologistas en Acción, se hace un llamamiento a la prudencia y a la calma, y se solicita que se realice una investigación certera de los hechos, ya que estiman que lo acaecido es más, “un incidente de caza entre un animal acosado por perros y cazadores, que la demostración de que estamos ante un oso especialmente agresivo”. Aunque si las investigaciones demuestran lo contrario, “no dudaremos en apoyar la retirada del animal”.
Pero la Fundación Oso Pardo considera que la convivencia entre humanos y osos sí es posible y como ejemplo citan la cordillera Cantábrica, “que está igual de humanizada o más que el Pirineo, y eso no es obstáculo para que una población en crecimiento de 130 osos cohabiten en buena vecindad con la población local”.

Algunos consejos
Precisamente, un folleto informativo que facilita la Fundación Oso Pardo, y que se ha editado por el Ministerio de Medio Ambiente, la Generalitat de Catalunya, el Gobierno de Navarra, el de Aragón y el Conselh Generau d’Arán, es el que nos informa de qué hacer en caso de encontrarnos con un plantígrado: “El oso pardo tiene generalmente miedo al hombre y lo evita, incluso durante los encuentros fortuitos. Los senderistas que puedan llegar a avistar un oso deberán evitar acercarse y molestar al animal, con el objeto de garantizar su tranquilidad. En el caso de pasear acompañado por un perro, es importante mantenerlo cerca y no dejarlo divagar, porque podría provocar al oso o a otros animales”.

El folleto también incluye recomendaciones de qué hacer en caso de que sea un encuentro a corta distancia, menos de 50 metros: “permitir que el oso pueda identificarnos manifestando nuestra presencia y dejándonos ver y oír a distancia suficiente. Movernos sin hacer aspavientos y sin brusquedad. No cortarle el paso ni bloquear las posibles vías que pudiera utilizar en su huida. Alejarse despacio del lugar y del itinerario que el oso podría tomar. En caso de un encuentro con una osa y sus oseznos, no interponerse nunca entre la madre y sus crías”.