La Breca Rolando: El Numen pirenaico
Más conocida en la zona por su topónimo gascón (breca) que por el castellanismo o galicismo (brêche) posterior. Paso mítico, muy seguro pero poco frecuente, de luteranos, judíos y contrabandistas. Ostensiblemente visible desde el Sur, el circo de Gavarnie la oculta desde el Norte. Para el montañero es un punto de culto y veneración. Para el lugareño, origen de historias y leyendas, unas locales, otras universales. Las referencias a Rolán o Roldán (u Orlando, Rolando... ) se repiten a lo largo de toda la cordillera pirenaica. Referente fundacional en la literatura escrita de los francos (“La Chanson de Rolan”), su influjo se desperdigó en la vertiente Sur ayudado, entre otros factores, por las historias que los gascones vasallos del Rey aragonés contaban en las numerosas campañas de la Reconquista. Como ha escrito Echandi, “la constancia del imaginario rolandiano pirenaico parece indicativa de una unidad de fondo en la cordillera que revelaría en Roldán (...) a un antiguo numen autóctono que, claro es, respondía a su vez a la convergencia de respuestas ideacionales (míticas) semejantes ante problemas ecológicos, técnicos y económicos comunes”.
FOTO: Juan Carlos Muñoz |
La leyenda, con sus múltiples variaciones, relata cómo, herido de muerte Rolán (caballero predilecto del rey franco –Par de Francia– según unos, sobrino o incluso hijo bastardo del propio Carlomagno, según muchos) lanza su espada Durandal para (ponerla a salvo) poder ver su tierra antes de morir. La espada atraviesa las paredes de Ordesa y se pierde en el horizonte dejando una brecha en el muro natural. Rolán comandaba la retaguardia (o la vanguardia) del ejército franco que se retiraba de una escaramuza frustrada contra los árabes en Zaragoza cuando fue sorprendido por una emboscada en Oza o Roncesvalles. Sus enemigos (vascones, iaccetani o musulmanes, que todo se ha dicho) lo hieren de muerte y Rolán lanza a Durandal hacia el infinito.

FOTO: Juan Carlos Muñoz |
Excursión de 3.30 horas para verla y 5 horas para llegar a ella desde la pradera de Ordesa (Torla. N-260). Una vez llegados a la base del pico Gallinero y la cascada de Cotatuero, pasar las clavijas y por la izquierda hasta llegar al Sumidero, desde donde ya es visible.