Última actualización 25 Agosto, 2008 13:24 h.

El CIM-Jaca continúa su cruzada por la limpieza de los ibones

El Club de Inmersión y Montaña de Jaca (CIM-Jaca) prosigue este verano con su campaña de limpieza, estudio y catalogación de los ibones del Pirineo Aragonés, iniciada en 2003. En su actual campaña, se han centrado en dos ibones, en el mes de julio, en el de Bucuesa, en la Comarca del Alto Gállego; y en el presente mes de agosto, el elegido ha sido el Ibón de Truchas, en la Jacetania. A. Ferreiro-Pirineum

Limpieza del ibón Astún

FOTO:Tareas de limpieza en el ibón Truchas. CIM-Jaca.

Los datos que se obtengan de los estudios de estos ecosistemas serán utilizados posteriormente con fines divulgativos. En la Comarca del Alto Gállego, donde se han venido centrando las labores del CIM-Jaca hasta este año, se publicará un libro guía, el tercero de una colección sobre la limpieza de ibones que el grupo realiza en la comarca, -según ha declarado el consejero comarcal de Medio Ambiente, Javier Miranda-.

El trabajo del Club de Inmersión en estos ibones se desarrolló en tres fases. En primer lugar se realizó un transecto batimétrico, estudio que sirve para averiguar el perfil de profundidad. El siguiente paso es la limpieza del fondo del ibón con ayuda de equipos de buceo y el tercero, estudio del terreno, animales y plantas presentes en ambos lagos de alta montaña.

Las tareas en el Ibón de Bucuesa fueron realizadas por 16 submarinistas. El lago se encuentra situado en la cabecera del Valle de Acumuer, a 2.125 metros de altura, lo que aumentó la dificultad del trabajo para el equipo, que tuvo que ayudarse de un helicóptero para acceder al mismo, “debido al peligro que comporta efectuar una inmersión en altitud tras un importante esfuerzo físico”- apuntó Jordi Cazorla, miembro del Club- así como para poder transportar todo el material necesario.

Sin embargo, lo complicado del acceso ha sido, asimismo, lo que ha permitido la conservación del ecosistema que, según Julio Bielsa -también miembro del CIM-Jaca- se encuentra “prácticamente intacto”. Gracias a ello, el grupo ha podido documentar abundante vegetación, así como constatar la presencia del tritón pirenaico, especie endémica muy común que amenaza con desaparecer en otros puntos en los que la mano del hombre está más presente.

En lo referente al Ibón de Truchas, el primero de los lagos de la Jacetania sobre el que el grupo trabaja, los resultados obtenidos han sido distintos. Un grupo de unas 17 personas se desplazó al lago y tras las tareas de limpieza el club destaca la alta presencia de deshechos de todo tipo encontrados en el interior del lago. Circunstancia que relacionan con el fácil acceso del que el paraje dispone.

En el contexto del estudio biológico se ha procedido a la anotación de las especies de flora vascular y de fauna, además de la realización de un mapa de vegetación, así como a la toma de muestras de fitoplancton, zooplancton y agua, que serán analizadas por el Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC de Jaca, que ha colaborado en esta actuación, junto con el personal de la estación de Astún.

Entre los seres vivos documentados por el grupo, destacan comunidades vegetales protegidas por la Directiva de Hábitats de la Unión Europea, como el esparganio. Entre los animales, han podido ver ejemplares pequeños de trucha y alevines, así como renacuajos de rana vermeja. Desde el Club de Inmersión informan de que no se han encontrado ejemplares de tritón pirenaico, desaparecido en aquellos ecosistemas en los que se han introducido alevines de trucha de forma artificial, como es el caso.

Por último, destacar que el CIM-Jaca, tras constatar la suciedad presente en aquellos lagos que cuentan con un acceso fácil para los visitantes–como ocurre en el Ibón de Truchas-, apunta que sería deseable realizar campañas de sensibilización, con el objetivo de que los visitantes tomen conciencia de la importancia y la fragilidad de estos ecosistemas.