Última actualización 14 Agosto, 2008 12:32 h.

Biescas y Sabiñánigo impulsan un camino natural por el río Gállego

Los consistorios de Biescas y Sabiñánigo, con la colaboración de la Comarca del Alto Gállego, aspiran crear un camino natural paralelo al río Gállego. La intención es habilitar una vía verde a la orilla de este cauce fluvial, comunicando ambas localidades a través de un sendero peatonal, para uso deportivo, de ocio y esparcimiento, primordialmente. El proyecto requeriría una inversión de 350.000 euros, que se aportarían por parte del Ministerio de Medio Ambiente. ACJ-Pirineum.

Vía verde de Biescas

FOTO: Víal acondicionado en Biescas.

 

La iniciativa se dio a conocer el pasado 30 de julio y de momento, según apuntaron los responsables del mismo, es “un estudio de viabilidad”. Si bien, como recordó el alcalde de Biescas, Luis Estaún, “un 10% de esta vía, aproximadamente, ya está construida”. Son casi 2 kilómetros que el consistorio de Biescas habilitó el verano pasado entre la localidad pelaire y el Barranco de Sía, con dirección a Orós Alto.

La inversión de esa primera sección fue de 51.000 euros y se aprovechó la existencia de una antigua pista paralela al río para su creación. Ya entonces, el munícipe pelaire apuntaba la oportunidad que supondría  extender la vía hasta Sabiñánigo, favoreciendo valores medio ambientales y paisajísticos, pero también culturales y sociales, al comunicar por una vía alternativa Sabiñánigo y Biescas, y todos los núcleos existentes entre ambas.

El estudio de viabilidad de la vía verde completa lo está elaborando PRAMES, que señalan que en el documento se tendrán que tener en cuenta numerosos aspectos, entre otros, el respeto hacia las zonas que deberían quedarse intactas con esta intervención. Los dos ayuntamientos también han iniciado ya las conversaciones oportunas y se ha fijado un presupuesto, de 350.000 euros, que, de salir el proyecto adelante, serían aportados por el Ministerio de Medio Ambiente.

Para el presidente de la comarca del Alto Gállego, Mariano Fañanás, el proyecto tiene tres aspectos importantes; el valor medio ambiental, al respetar la zona y su entorno y ponerlo en valor; el paisajístico, al facilitar el disfrute y potenciar el conocimiento de los pueblos y ermitas que existen en su itinerario; y el cultural, al promover la colaboración entre ayuntamientos y ciudadanos.

Además, entre los aspectos que más se destacan se encuentra, “el incremento de seguridad que supondrá para senderistas, ciclistas y deportistas en general, así como para niños y personas mayores que buscan un lugar de esparcimiento sin vehículos y los peligros que estos conllevan”, indican.