Como siempre, desde hace varios años, la principal restricción se articulará en el valle de Ordesa, prohibiendo el acceso de vehículos particulares a este sector del parque. En su lugar se pondrá en marcha un servicio de autobuses, entre el aparcamiento de Torla y la Pradera de Ordesa, con una frecuencia de 15 ó 20 minutos.
En los meses de julio y agosto, el autobús circulará de Torla hacia el parque, entre las 6:00 y las 19:00 horas, siendo el último regreso desde la Pradera de Ordesa a las 22:00 horas. En septiembre, el servicio funcionará entre las 6:00 y las 18:00 horas, para ir al espacio protegido, y el último viaje, hacia Torla, será a las 21:00 horas.
El precio del autobús es de 4,5 euros, para los viajes de ida y vuelta, y de 3, para el billete sencillo. Pero la principal novedad de este año será la gratuidad del aparcamiento de Torla, así los visitantes no tendrán que afrontar más que el gasto del billete de autobús.
Desde el departamento de Medio Ambiente se recuerda que la capacidad máxima del valle de Ordesa es de 1.800 personas de manera simultánea, por lo que si se sobre pasa esa cifra, advierten que el servicio se suspendería temporalmente para garantizar la conservación del espacio.
La otra medida que se pone en marcha en verano es la implantación de una única dirección para la carretera que recorre el Cañón de Añisclo, entre Puyarruego y el cruce de Nerín, en el Valle de Vió. Durante los meses estivales sólo se permite el acceso ascendente, pudiendo realizar el retorno desde Buerba, por la vía de doble sentido, hasta Puyarruego.