La participación de cicloturistas utilizando dorsales asignados a otros fue descubierta a raíz de un accidente que tuvo uno de estos “impostores” en la prueba. La organización, que habla de “sucesos lamentables que han empañado el perfecto desarrollo de la prueba” y no quiere que hechos de tal calibre se vuelvan a repetir, recuerda que en los reglamentos de la prueba se indica claramente que “las inscripciones son estrictamente personales e intransferibles, no pudiendo ser utilizadas por otra persona diferente a la inscrita. No es posible la sustitución de un participante por otro”.
Las normas también indican que “el dorsal y el chip son unos artículos personales e intransferibles, y la persona inscrita sólo podrá participar con el dorsal asignado y acepta no permitir el uso del mismo a otras personas”. Además, la organización señala que la situación de no permitir el cambio, venta o cesión de dorsales ha sido ampliamente informada a todos los participantes y comentada en los medios de comunicación. Asimismo, recuerdan que todos los participantes previa recogida del dorsal, “deben firmar un documento en el que suscriben esta serie de declaraciones”.
A pesar de ello, la propia organización de la Quebrantahuesos denuncia que “el dorsal 5666 adjudicado a Ángel Martínez Maestre fue utilizado por José Antonio Sáenz Reinares, ambos de Logroño, que tuvo la mala fortuna de necesitar ser evacuado al Hospital de Pau, en Francia, donde se constató la anómala situación entre lo que indicaba el dorsal y los datos reales del accidentado”. El ciclista no sufrió lesiones de importancia y por la tarde fue dado de alta, pero ante la infracción cometida, deberá hacerse cargo de todos los costes que produjo su evacuación, traslado y atención médica.
El otro caso fue el protagonizado por el dorsal 4285, adjudicado a Julián Landa Iturrioz y que fue utilizado por Joseba Albizu Lizaso, ambos de Azpetia. La organización señala que “este caso es más lamentable, ya que Albizu fue ciclista profesional hasta hace 2 años, y llegó en la Quebrantahuesos en segunda posición y así aparece oficialmente Julián Landa en esa posición en las clasificaciones”. Además, detallan que Albizu a su llegada, “accedió a la correspondiente sesión de fotos y a responder a cuantas preguntas le realizaron los medios de comunicación, respondiendo a todas ellas como Julián, cometiendo posiblemente un acto fraudulento”.
La organización, al considerar que han infringido el artículo 17.k del reglamento y que “estos participantes han intentado burlarse y menospreciar a la organización, a medios de comunicación, patrocinadores, y a todos los participantes”, anuncia que “los 4 ciclistas que cedieron, vendieron y usurparon una identidad diferente a la suya está vetados para participar en próximas ediciones de la Quebrantahuesos y que la actuación será denunciada ante el Comité de Competición de la RFEC, para que depure las posibles responsabilidades disciplinarias derivadas de los hechos”.
Además, los responsables de la marcha cicloturista, informarán a la UCI y a sus comités de disciplina para que realicen las actuaciones que estimen convenientes y anuncian que se personarán en el proceso disciplinario, “a fin de solicitar la suspensión cautelar de la licencia de los implicados para que se les impida participar en cualquier prueba deportiva oficial, en tanto en cuanto se instruya el procedimiento hasta la definitiva resolución del mismo”.
Así mismo, señalan que informarán a los organizadores de pruebas ciclistas de España y del resto del mundo para que “ellos decidan si permiten la participación en sus pruebas a estas personas” y anuncian que se reservan la posibilidad de presentar demandas judiciales. “Seremos contundentes en nuestras actuaciones y esperemos recapacitar entre todos, que una marcha cicloturista es para pasar un buen día, que hay cientos de voluntarios que emplean su tiempo de ocio en trabajar muy duro para que los cicloturistas tengan a su disposición todo lo que necesitan y que por unos pocos esto podría acabar de la peor de las maneras, y no es lo que la organización quiere”, concluyen, no sin antes agradecer, “a todos los que participaron legalmente y que con su esfuerzo contribuyeron a hacerla más grande”.