El acta fundacional de la asociación fue suscrita por 18 particulares, siendo elegido Óscar Ballarín como presidente. Según indican desde el colectivo, su objetivo principal es recuperar y mantener los caminos tradicionales que utilizaban los antiguos moradores de estos valles de Sobrarbe cuando se desplazaban a pié o burro”. De ahí que uno de sus principales acciones sea señalizar y difundir todos estos senderos.
La iniciativa del apadrinamiento se limitará a aquellos caminos que los integrantes de la asociación hayan limpiado y recuperado, y se propone como una manera de garantizar el mantenimiento posterior de la senda, ya que será el padrino quien se haga cargo de que el sendero continúe reuniendo las mejores condiciones para su empleo.
Desde la asociación se insiste en que, “al contrario de lo que sucede en zonas más pobladas en las que los recorridos y vericuetos descubiertos muchas veces se ocultan para que no se masifiquen o no sean utilizados por otros colectivos más erosivos (motos, quads), aquí necesitamos que la gente recorra y conozca los senderos que abrimos para que de forma natural se mantengan limpios”.