Esta es la intención que los representantes del Gobierno español en el Grupo de trabajo por la Reapertura de la Línea Canfranc-Pau trasladaron a los delegados de Francia, Aquitania y Aragón, en la reunión que el grupo celebró el pasado 29 de mayo en Burdeos. El encuentro, el segundo que tiene lugar desde que se creó el grupo en Madrid el pasado febrero, ha servido para que las 4 administraciones reiteraran su voluntad política y técnica de seguir trabajando por el restablecimiento del tráfico ferroviario entre ambos valles pirenaicos, y tanto para el transporte de pasajeros como de mercancías, pero dejando claro que la modernización de la línea española siempre irá pareja a la realizada en Francia.
Cabe recordar que el Consejo Regional de Aquitania inició el pasado febrero el desbroce y la limpieza de las vías ferroviarias comprendidas entre Bedous y Olorón. Los trabajos finalizaron el pasado mes de abril y ahora la intención del gobierno aquitano, según señaló en febrero, es licitar la renovación de las vías a lo largo de 2009, ya que prevé la reapertura de estos casi 25 kilómetros para 2010. El siguiente tramo, el comprendido entre Bedous y Canfranc, siempre según los expuesto por el presidente de Aquitania, Alain Rousset, en febrero, comenzaría a estudiarse su estado en 2009 y se podría reabrir, “siendo algo ambiciosos”, en 2013.
A parte de esto, y para avanzar en la reapertura del tráfico ferroviario internacional, en la reunión se acordó estudiar el estado en que se encuentra el túnel ferroviario que conecta los valles de Canfranc y Aspe (Francia). Esta infraestructura, que no se emplea para uso ferroviario desde 1970, cuando la rotura del puente del Estanguet obligó a suspender el tráfico internacional en esta línea, será evaluada técnicamente para conocer su estado y las condiciones de seguridad que presenta. Como recordó el Gobierno de Aragón, actualmente este corredor se emplea como galería de evacuación del túnel de Somport, por lo que se estudiará la posibilidad de compatibilizar ambos usos. Se espera poder contar con los resultados para octubre.
Por otro lado, la Réseau Ferré de France (RFF) se comprometió a actualizar los estudios de rentabilidad de la línea introduciendo nuevos parámetros medioambientales y técnicos, que pueden contribuir a mejorar los resultados finales en torno a la explotación. El estudio data del año 2003 y concluye que la línea no sería rentable. Aunque, como recordaron los representantes aragoneses, “el informe no contempla algunos datos, y por ejemplo, no da la importancia suficiente al tráfico que se genera entre Canfranc y Zaragoza con el maíz y otros cereales y que llegan a Canfrac desde Francia por carretera ”.
La cita en Burdeos contó con la presencia del director general de Transportes del Gobierno de Aragón, Simón Casas, y la directora gerente de la Fundación Transpirenaica, Natalia Blázquez, así como del director de Gabinete del Secretario de Estado de Infraestructuras y Planificación del Ministerio de Fomento, Juan Ángel Mairal, y de la asesora de este gabinete, Paloma Iribas.
Por parte francesa, acudieron el presidente y vicepresidente del Consejo Regional de Aquitania, Alain Rousset y Jean-Louis Carrera; y el director regional de Equipamiento del Ministerio de Ecología, Energía, Desarrollo Sostenible y Ordenación del Territorio, Michel Duvette, entre otros. La próxima reunión del grupo de trabajo se celebrará, según acordaron, el próximo 27 de junio en Zaragoza.