El mensaje lo emitieron el coronel-jefe de la comandancia de la Guardia Civil de Huesca, Carlos Crespo, y el subdelegado del Gobierno, Ramón Zapatero, durante la presentación del nuevo helicóptero adquirido por la Guardia Civil de Montaña para agilizar la capacidad de respuesta y maniobrabilidad en una situación de emergencia en el Pirineo. El helicóptero tendrá su base en Huesca y contará con el apoyo de una unidad de las mismas características en Benasque durante los meses de julio y agosto.
El nuevo equipamiento para atender los rescates es un EC 135, con una velocidad de 260 kilómetros hora y capacidad para transportar hasta 7 pasajeros. Posee una grúa de rescate que permitirá a los equipos izar a los heridos de manera rápida y segura, para que reciban en el helicóptero la atención del médico. Precisamente, el helicóptero es, según los cuerpos de montaña, “es una herramienta esencial para abordar con rapidez un rescate de montaña”.
El llamamiento a la prudencia durante los meses de verano se debe a que es en julio y agosto cuando se producen casi el 50% de los rescates de todo el año. Además, según la Guardia Civil de Montaña, “la mejora de los accesos a las zonas de alta montaña y de los barrancos ha favorecido el incremento de personas en esos lugares y no siempre están adecuadamente preparados y equipados”. Aunque viendo los resultados de los rescates efectuados en el último año y en los primeros meses de este año (de enero a abril), se aprecia un dato positivo, “el 30% de los montañeros estaban federados”.
Con la intención de ayudar a que la práctica deportiva en montaña sea segura, la Guardia Civil ha realizado una serie de recomendaciones, especialmente indicadas para aquellas personas que no sean “expertos”, pero que, muchas de ellas en realidad, responden al sentido común. Los consejos van desde planificar y preparar la actividad previamente, consultando siempre el predicción meteorológica, hasta el ser conscientes de las limitaciones propias y de las de los compañeros.
Otros son informarse de las reseñas que explican los itinerarios, grados de dificultad, material necesario y la forma de afrontar la actividad. También se recomienda llevar al material adecuado para la actividad, teniendo siempre en cuenta los cambios bruscos de tiempo que siempre se pueden producir en las montañas y las crecidas de los ríos, aunque en este caso, en el descenso de barrancos, se recomienda ir siempre con un guía profesional. Finalmente se aconseja a los montañeros no ir nunca solos, anunciar su destino y la ruta a seguir y no cambiar de planes, ya que se facilitarían las tareas de rescate, además de llevar un teléfono móvil con batería.