El arreglo de la roca, declarado de “emergencia”, comienza cuando se cumple un mes del desalojo de las cuatro familias residentes en la plaza del Fantón. Una medida que, según el gerente de INACCÉS, ha sido muy acertada, ya que el conjunto del bloque, según indicó, está dañado, no sólo la zona donde se encuentran las grietas.
La primera medida será sanear el acceso a la roca, a través del Camino de los Filadós, para evitar rodear la zona afectada, y posteriormente se iniciará las obras en sí. Los trabajos se efectuará de la zona superior a la inferior y empleando los laterales para evitar tocar la roca fracturada, ya que se trata de un conglomerado, de 700 u 800 metros cúbicos.
En la pared se instalará una malla cruzada, fija y cerrada. Algo que requerirá perforaciones de 4 metros de longitud y que serán las que condicionen la duración de las obras. “Si las perforaciones salen bien, podríamos hasta acortar el plazo, pero la profundidad que necesitamos es muy grande y las vibraciones podrían afectar a la roca”.